MEDIO AMBIENTE : DATOS DEL PRIMER INFORME ANUAL AMBIENTAL DEL
GOBIERNO PORTEÑO
Advierten que el Río de la Plata está
cada vez más contaminado
Según el estudio, la calidad del agua empeora. Es por
la influencia del Riachuelo, el Reconquista, desechos industriales
y cloacales. En Bernal, una de las zonas más afectadas,
hay una toma de agua para la Capital

Pablo Novillo
pnovillo@clarin.com
Un informe del Ministerio de Medio Ambiente del Gobierno porteño
advirtió que la calidad del agua del Río de la
Plata es cada vez menor, y que de continuar su contaminación
a futuro podría haber problemas con la potabilización
del agua.
El alerta surge del Informe Anual Ambiental 2006, que elaboró
Medio Ambiente. Se trata de un resumen sobre los principales
problemas ambientales de la Ciudad y sus posibles soluciones.
Es un requisito impuesto por la ley Nº 330, y se repartirá
en bibliotecas e instituciones.
El informe indica: "Los estudios que periódicamente
se hacen a las aguas del Río de la Plata muestran una
calidad cada vez menor, situación comprometida aun para
su uso como proveedor de agua para potabilización".
Según el ministro porteño de Medio Ambiente,
Juan Manuel Velasco: "La contaminación actual es
grave, porque millones de personas están volcando sus
desechos cloacales al Río. Pero hoy, el agua que tomamos
es perfectamente potable. En la medida en que se continúe
contaminando el Río habrá que llevar las tomas
de agua más lejos".
El informe de Medio Ambiente está basado en una investigación
a cargo del Freplata, un organismo integrado por los gobiernos
de Argentina y Uruguay, más los de otros distritos con
costa en el Río de la Plata. Según ese trabajo
(hecho por Andrés Carsen Pittaluga), "los aportes
contaminantes que llegan al Río de la Plata provenientes
del Area Metropolitana son originados por los líquidos
cloacales y efluentes industriales que llegan a través
de la Cuenca Matanza-Riachuelo, del Río Reconquista y
del emisario cloacal de Berazategui (...) Las diferentes descargas
afectan la calidad del agua entre los 500 y 2.000 metros de
la costa, pudiéndose encontrar, bajo ciertas condiciones
hidrometeorológicas, concentraciones elevadas de cromo,
bacterias coliformes e hidrocarburos hasta 10.000 metros de
la costa".
La empresa AySA opera en Capital y 17 partidos del GBA, área
donde viven 10 millones de personas. De esa gente, 7,5 millones
reciben agua potable y 5,6 millones cuentan con cloacas. El
agua "cruda", que luego es potabilizada, se obtiene
en dos tomas, a la altura de Palermo y de Bernal, una de las
zonas más afectadas (ver Los niveles...).
Fuentes de la empresa aseguraron que dichas tomas quedan a
no menos de 2.000 metros de la costa, lo que garantiza que el
agua es de calidad suficiente. ¿Por qué? "Porque
los contaminantes son empujados por las corrientes del Río
hacia la costa, lejos de las tomas", explicaron.
Pero la contaminación no se detiene. El Riachuelo, a
pesar del plan para sanearlo, continúa volcando productos
tóxicos en el Plata. De igual forma, el emisario cloacal
de Berazategui sigue provocando una mancha de 1,5 kilómetro
de largo a 2.500 metros de la costa, testimonio de los desechos
fecales de 5 millones de habitantes (ver Obras...).
La Cuenca del Río de la Plata (la suma del Paraná,
Uruguay y Paraguay, que desembocan en el Plata) está
considerada una de las diez más contaminadas del Mundo.
Por eso, los viejos balnearios de Costanera Sur son apenas un
recuerdo: bañarse está prohibido, aunque en verano
cientos de personas se meten en el agua turbia, en los distintos
partidos del GBA. Y a muy pocos se les ocurriría comer
un pescado sacado de las aguas marrones de la Costanera.
De continuar la agresión al Río, podría
haber problemas con la potabilización, o bien obligar
a fuertes inversiones para garantizar la calidad del agua de
red. "El agua puede ser potable en tanto los proveedores
tengan el control del agua que ingresa a las plantas de potabilización
y tomen los recaudos para garantizar los valores recomendados
para este uso. Si no se practican medidas correctivas a corto
plazo, la situación del Río será más
comprometida", aseguró Nora Gómez, investigadora
del Conicet.