Ciencia/Salud
Receta para lograr una ciudad amigable con la
actividad física
Expertos sugieren facilitar el acceso de la población
a más circuitos peatonales
Imagínese poder salir a disfrutar del sol de la mañana
por un circuito cercano a su casa que le permita llegar hasta
donde le dé el aliento y sin tener que cuidarse del tránsito.
O, quizás, animarse a reemplazar el automóvil
por un día y desempolvar la bicicleta para ir a trabajar.
O, mejor aún, que en el trabajo disponga de tiempo y
espacio para hacer los 30 minutos diarios de ejercicio moderado
recomendados para prevenir enfermedades.
Todo esto, que por ahora está lejos de nuestro alcance
en el país, es lo que diferencia a una ciudad amigable
con la actividad física de una que promueve el sedentarismo.
"Los municipios deben privilegiar la construcción
de lugares para caminar. No se necesitan pistas ni suelos especiales,
sino calzadas más planas, regulares, largas y adherentes,
con accesos para personas discapacitadas en las esquinas e indicaciones
adecuadas para permitir un cruce más seguro", precisó
el doctor Víctor Matsudo, de Brasil.
Matsudo coordina Agita São Paulo, un programa considerado
modelo por la Organización Mundial de la Salud para aumentar
la actividad física de la población, reducir los
costos del sistema de salud, disminuir la mortalidad y prevenir
enfermedades como la obesidad, la hipertensión, la diabetes
o la depresión, entre otras.
Matsudo y expertos de la Organización Panamericana de
la Salud y de los programas de promoción de la actividad
física en Inglaterra y Chile visitaron nuestro país
para participar de un taller organizado por el programa Argentina
Camina, una iniciativa del Ministerio de Salud.
"En la Argentina -dijo a LA NACION por vía telefónica
el ministro de Salud, doctor Ginés González García-
se da una coincidencia preocupante: casi el 50% de la población
hace actividad física insuficiente y casi el 50% tiene
sobrepeso u obesidad, según las encuestas nacionales
de factores de riesgo y de nutrición. A partir de estos
datos, estamos tratando de impulsar la actividad física.
Y caminar es la más masiva y económica: sólo
hay que dedicarle 30 de los 1440 minutos que tiene el día."
Según Atilio Savino, responsable de Argentina Camina,
"el lanzamiento del programa, que comenzó en el
verano en la costa bonaerense, marca el puntapié inicial
de esta iniciativa que contará con la participación
de sociedades científicas y organizaciones no gubernamentales".
Ambos funcionarios coincidieron en la necesidad de fomentar
una mayor cantidad de calles peatonales y mejorar la planificación
urbana.
Durante el encuentro, Matsudo presentó los beneficios
que desde 1997 aportó su programa a la salud de la población
del Estado de San Pablo: un análisis del Banco Mundial
determinó que permitió ahorrar unos 300 millones
de dólares anuales en gastos médicos. Además,
en 5 años disminuyeron un 50% las hospitalizaciones por
complicaciones de la diabetes y la hipertensión.
"El sedentarismo es el enemigo número uno de la
salud pública porque es el más prevalente, y mata
más que la obesidad y la hipertensión", agregó.
Sacar a la gente a la calle
Los especialistas invitados coincidieron en la importancia
de los 30 minutos diarios de cualquier tipo de movimiento que
reemplace el reposo del sillón frente al televisor o
del trabajo de escritorio. "Para eso -afirmó Matsudo-,
no se necesitan gimnasios, sino la decisión de sacar
a la población a la calle para que se mueva más."
Por su parte, Gonzalo Stierling, del Programa de Ciclovías
de Santiago, Chile, sostuvo que diseñar una ciudad que
promueva el movimiento es una forma de devolverle la calle al
ciudadano. "Hoy, el 40% de las ciudades está destinado
al automóvil, mientras que 20 años atrás
jugábamos en la vereda y caminábamos para hacer
las compras. Los parques pierden cada vez más espacio
y se redujo el tamaño de las veredas", explicó.
El programa chileno promueve la creación de "ciclorrecreovías",
caminos peatonales formados por calles que se unen y cruzan.
La más importante en la ciudad de Santiago es un recorrido
de 7 kilómetros por la comuna La Reina, que se puede
usar a pie, en bicicleta o en patines. Allí, cada domingo,
de 9 a 13, llueva o no, 4000 vecinos (el 35% son chicos) salen
al aire libre.
En Bogotá, Colombia, las ciclorrecreovías convocan
los fines de semana a 2 millones de personas que, además,
pueden sumarse a clases de gimnasia en 20 puntos del circuito.
En Quito, Ecuador, y en Guadalajara, México, se reúnen
40.000 y 100.000 personas.
Para John Ainsworth, del programa oficial Sports England, la
gente tiende a involucrarse en la actividad física cuando
se le ofrece de acuerdo con sus preferencias. "Hacemos
estudios sobre qué le gusta a la gente, les facilitamos
fondos a las organizaciones que la promueven y ayudamos con
las herramientas necesarias en Internet, la vía pública
o los medios para promover esas iniciativas", señaló.
En 9 regiones inglesas, el programa ya certificó 15.000
sitios "activos". "En Inglaterra, la mayoría
de las mujeres quiere hacer ejercicio fuera de la casa para
estar con otras personas, con sus hijos o nietos, y divertirse."
Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION
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