Jueves 25 de enero de 2007
Una tendencia que crece entre los turistas extranjeros
Para conocer la ciudad, la bicicleta
Varias empresas organizan paseos para recorrer, a pedal, Buenos
Aires; cuestan entre 45 y 150 pesos

En bicicleta por la Reserva Ecológica
Foto: Gentileza La Bicicleta Naranja
Muchos de los turistas que tienen por destino la ciudad de
Buenos Aires no sólo están interesados en hacer
compras, también quieren conocer lugares de un modo más
natural. Subidos a una bicicleta y sin más requisito
que saber usarla, pueden emprender la aventura.
El paseo comienza en un punto dado, desde allí y según
el itinerario elegido, sigue la travesía. Puede consistir
en un recorrido por el casco histórico de la ciudad,
por Puerto Madero o por la Reserva ecológica, o bien
en un paseo por barrios como Barracas, La Boca, Palermo, Recoleta,
Villa Crespo y Almagro, entre otros destinos posibles.
Hay varias empresas que ofrecen este servicio por un costo
que varía entre los 45 y los 150 pesos. "Es una
oferta alternativa para el turista. La idea es darles opciones
distintas de las que tienen que ver con el circuito comercial
de compras", dijo a LA NACION Ricardo Rivelli, de Citi
Bike, una de las empresas que prestan el servicio. La mayoría
se inclina por conocer la zona sur de la ciudad. "Los turistas
mueren por La Boca, les encanta", asegura Rivelli.
Si bien en Buenos Aires no abundan las bicisendas y, mucho
menos, los carriles exclusivos para ciclistas, según
José María Oyarbide, dueño de La Bicicleta
Naranja, tiene muchos aspectos positivos. "Es una ciudad
que casi no muestra altibajos. Las avenidas son anchas y eso
permite mantenerse en cualquiera de los márgenes, corriendo
menos riesgos", explicó a LA NACION. "Además
el clima, mayormente sin temperaturas extremas, contribuye a
hacerla más propicia", agregó.
Estos paseos tienen una doble virtud. Además de conocer
lugares, los turistas aprovechan para realizar actividad física.
"Treinta minutos diarios de pedaleo, continuo o no, mejoran
los niveles de colesterol en sangre, controlan la presión
arterial, tonifican los músculos, mejoran la capacidad
pulmonar y estimulan la secreción de endorfinas",
dijo a LA NACION, Pablo Corinaldesi, médico deportólogo,
director de la Asociación Latinoamericana de Salud y
Actividad Física.
Los turistas que eligen este servicio son, en su mayoría,
europeos. Españoles, alemanes y, especialmente, holandeses.
Casi todos los prestadores organizan dos salidas diarias y,
los fines de semana, una. Según La Bicicleta Naranja,
el promedio es de cinco a seis personas por salida.
Los paseos más caros incluyen algunos servicios adicionales
como viajes en tren, catamarán o lancha, en caso de ir
a lugares más alejados como Tigre o la ciudad de La Plata.
También hay opciones más sofisticadas que combinan
el ciclismo con otro deporte. La Bicicleta Naranja tiene una
opción: los turistas van en bicicleta hasta el Yacht
Club de Puerto Madero para, desde allí, en kayak, seguir
la travesía por el Río de la Plata. Este servicio
cuesta 90 pesos.
También hay salidas temáticas, como las de "Grandes
amores porteños", que propone un recorrido por los
lugares donde transcurrieron historias de amor como las de Camila
O Gorman, Mariquita Sánchez de Thompson o Mariano Moreno,
entre otras.
Por su parte, Citi Bike propone un juego en Parque Chas. "Dejamos
a los turistas en el centro del barrio y como tiene una arquitectura
muy particular [muchas de sus calles forman un círculo]
cada persona debe encontrar la salida, que es bastante difícil.
El que logra hacerlo, tiene su tour gratis", cuenta Rivelli.
Un paseo con seguro
Casi todas las empresas consultadas tienen seguro por accidentes
por el tiempo que dura la excursión. Las que no, exigen
la firma de un contrato donde se aclara que deslindan responsabilidad
en los clientes y sólo contratan el seguro si el pago
tiene una antelación de 10 días hábiles.
Las empresas proveen las bicicletas -en algunos casos muy sofisticadas,
otras, simplemente de paseo- los cascos (obligatorios para circular)
y dan a los clientes los refrigerios para el viaje.
No es necesario ser un ciclista experto ni tener un entrenamiento
en particular. "Por cada circuito hacemos, al menos, diez
paradas, para que la gente vea algún punto del recorrido,
o bien para que tome algo y descanse", dijo a LA NACION
Oyarbide.
La demanda de este tipo de servicios creció con el aluvión
turístico que siguió a la devaluación de
2002. "Cuando empezamos, hace cuatro años, éramos
los únicos. Ahora hay un montón de empresas que
brindan este servicio", aseguró Rivelli.
Por último, Corinaldesi dio algunos consejos para quienes
quieran disfrutar de un buen paseo. "Si la actividad se
realiza en horas de sol, hay que usar protección solar
factor 15 como mínimo. También es aconsejable
el uso de ropa deportiva clara y amplia, que no refleje el calor
hacia nuestro cuerpo y nunca descuidar el tema de la hidratación
antes, durante y después de la actividad física,
con bebidas de sabor agradable y que contengan minerales en
su composición para asegurar una correcta reposición
de líquidos. Tampoco hay que olvidar hacer una entrada
paulatina en calor."
Eva Macchia
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