Reserva
Ecológica Costanera Sur
Ciudad Autonoma de Buenos Aires
República Argentina
Asociación
Civil
Por la Reserva
-Vecinos Autoconvocados -
LIBRO
DE VISITAS
MARTES 09 ENE 2007
MEDIO AMBIENTE : LOS TRABAJOS EMPIEZAN ESTE
MES Y COSTARAN DOS MILLONES DE PESOS
La Reserva Ecológica tendrá un
sistema contra incendios
Consiste en dos tanques de 300.000 litros y cañerías
bajo los senderos. Esto permitirá que el agua llegue
a la zona del siniestro en menos de tres minutos para evitar
así la propagación del fuego.
Desde su inauguración en 1986, la Reserva Ecológica
de Costanera Sur ha sufrido más de 400 incendios. La
sospecha es que muchos de ellos habrían sido intencionales,
aunque eso nunca se pudo comprobar. Es seguro, de todas maneras,
que en otros casos los incendios se originaron en accidentes
y descuidos de los visitantes, en un lugar donde existen condiciones
muy favorables para la propagación del fuego.
La cifra indica claramente que la necesidad de prevenir los
incendios se ha tornado casi en una cuestión de supervivencia
para la Reserva y las autoridades han decidido, por primera
vez, invertir casi dos millones de pesos para instalar un sistema
preventivo de manejo del fuego. A partir de la segunda mitad
de este mes, según indicaron en el Ministerio de Medio
Ambiente, se comenzará a trabajar en un sistema de detección
del fuego altamente especializado, que contará con dos
cisternas de acopio de agua (cada una de ellas contendrá
el equivalente a 40 autobombas) y un sistema de cañerías
perimetral que permitirá que el agua llegue a la zona
del incendio en menos de tres minutos.
La Reserva Ecológica es una porción de 350 hectáreas
de tierras ganadas al río mediante rellenos en las décadas
del 70 y del 80, muy cerca del centro de la Ciudad. En forma
espontánea se desarrollaron allí diferentes comunidades
vegetales, que a su vez favorecieron el establecimiento de poblaciones
animales. También se formaron lagunas y bañados,
sin conexión con el río, en los que se asentó
una rica diversidad biológica.
Rápidamente el área se convirtió en un
centro de atracción para los observadores de aves y los
amantes de la naturaleza, lo que llevó al ex Concejo
Deliberante a declararla área protegida, por una ordenanza
sancionada en junio de 1986.
Las sospechas de que muchos incendios pueden haber sido intencionales
tiene que ver con la cotización que ha alcanzado en los
últimos años esta zona, cercana a Puerto Madero,
desde el punto de vista inmobiliario.
Justamente en ese sentido, el ministro de Medio Ambiente porteño,
Marcelo Vensentini, dijo a Clarín que "el nuevo
sistema de prevención de incendios fortalece la decisión
de hacer de la reserva un lugar público de preservación
de la flora y la fauna autóctona de la Ciudad, un claro
mensaje en contra de cualquier otro tipo de especulación".
Es que en el Gobierno de la Ciudad y en organismos no gubernamentales
vinculados a la ecología sospechan que, a través
de la repetición de los incendios, algún sector
apostaría a que se cierre la Reserva, para destinar el
lugar a algún millonario proyecto inmobiliario.
Actualmente existe en el área protegida un sistema de
telecámaras, con un comando central, que permite detectar
los focos de incendios apenas se inician. Pero el problema es
que los bomberos y sus autobombas tardan no menos de 15 minutos
en llegar al lugar del foco.
Así, el fuego tiene tiempo suficiente para propagarse,
favorecido por la sequedad del suelo y del ambiente, especialmente
en los días en que la velocidad del viento supera los
15 kilómetros por hora.
Entre los objetivos principales del nuevo sistema se encuentran
la posibilidad de disponer automáticamente de agua a
presión en cantidad, y minimizar las superficies afectadas
por incendios de pastizales.
La obra fue adjudicada con un valor de 1.914.805 pesos y las
autoridades dicen que estará terminada el 30 de agosto.
El sistema consistirá en establecer una red de abastecimiento
de agua en los bordes de los caminos de la Reserva, con bocas
de conexión cada 50 metros. Esa red se realizará
con caños de PVC hidráulico que, según
aseguran en el Gobierno de la Ciudad, no afectarán el
paisaje ni las especies arbóreas, ya que sólo
las bocas de conexión quedarán a la vista.
Las dos cisternas de reserva de agua que abastecerán
el sistema tendrán una capacidad de 300.000 litros cada
una. Estarán en los dos extremos: una en el sector Viamonte
y la otra en el sector Covimet.
Harán un observatorio de aves
Otra parte de los trabajos previstos para la Reserva Ecológica
Costanera Sur consiste en la construcción de un Observatorio
de Aves. La idea es facilitar y promocionar las actividades
actuales de observación, y para ello cuentan con el asesoramiento
de la Organización Ornitológica del Plata Aves
Argentinas, una institución pionera en la materia.
En el Ministerio de Medio Ambiente informaron que el observatorio
se construirá sobre la ribera de la laguna de los Patos
y que será una construcción del tipo palafito,
o sea que estará montada sobre una estructura de madera
que llegará al suelo por medio de columnas. Además,
tendrá orientación al Sur y dos partes: una pasarela
y un mirador. La pasarela penetrará en la laguna casi
10 metros, para finalizar en un mirador cubierto.
El interior del mirador poseerá lugares de reposo con
bancos de madera y tablones de apoyo, un espacio para acceso
de personas con discapacidades motoras y otro para la observación
con trípodes.
Hay que recordar que la Reserva Ecológica Costanera
Sur tiene una población de aves numerosa y creciente,
tanto en cantidad como en diversidad. Según datos de
la dirección del lugar, allí puede observarse
un tercio del total de las especies del territorio nacional,
lo que revela la importancia que ocupa en la realización
de relevamientos y estudios sobre las aves.
Según voceros del Ministerio, el Observatorio la gente
podrá acercarse a especies animales y a sus ambientes,
generalmente difíciles de observar por lo inaccesible
del terreno y las conductas de esas especies, naturalmente esquivas
al ser humano.
Antecedentes
Aunque nunca nada pudo comprobarse judicialmente, las sospechas
de que muchos de los 400 incendios que se han producido en los
20 años de vida de la Reserva Ecológica habrían
sido intencionales están latentes desde siempre.
En noviembre de 2005, por ejemplo, se produjeron dos incendios
en menos de tres semanas. Luego del segundo de ellos, el director
Alberto Olveira contó a este diario que había
habido dos focos, separados por 200 metros. "Esto no pudo
ser obra de la naturaleza", dijo.
Alguna vez las cámaras de video registraron personas
que huían de los lugares de fuego, pero nunca se pudo
probar que intereses inmobiliarios habían estado detrás
de los incendios.
Unica
Germán Cervetto
gcervetto@clarin.com
En una Buenos Aires donde los espacios verdes son buscados y
cotizan bien, la Reserva Ecológica es uno de los más
representativos. No sólo por su extensión, sino
por su ubicación privilegiada, que durante tantos años
y tantos incendios alimentó todo tipo de especulaciones
sobre las causas del fuego. La intención es ahora —al
fin— protegerla tanto de los accidentes como de los ataques
intencionales. Cuidarla es además una obligación
de todos los que la visitan: difícilmente los porteños
consigan alguna vez otro lugar así.