QUIEREN ESPACIOS LIBRES
Los vecinos presionan para recuperar
la costa del Río de la Plata
La iniciativa contempla unificar criterios y lanzar un plan
de defensa costero que desemboque en una franja integral de
playas y espacios verdes desde Tigre hasta Punta Lara, más
allá de las jurisdicciones y las problemáticas
de cada zona. “Necesitamos recuperar la tierra pública
y evitar la polución”, y denuncian presión
de los desarrolladores inmobiliarios.
Gabriela Pepe
Dicen que hubo un tiempo en el que la gente se bañaba
en el Río de la Plata. Y que donde hay ahora grandes
bloques de cemento, montañas de basura y hasta edificios,
supo haber playas públicas bastante aceptables. Pero
todo eso cambió. Hoy disfrutar de la costa bonaerense
parece ser sólo un buen recuerdo.
Organizaciones de vecinos, la Asamblea Permanente por los Espacios
Verdes Urbanos (APEVU), la Asociación Medio Ambiente
y Ciudad y Fundación Ala Plástica Arte y Medio
Ambiente entre otros, se están reuniendo en Vicente López
para tratar la problemática costera y lanzar un plan
de defensa de la ribera del Río de la Plata.
"Necesitamos recuperar la tierra pública, el contacto
de la ciudad con la costa del río, proteger de la polución
y el envenenamiento y formar un gran parque costero, que morigere
el contacto entre el cemento y el estuario del Plata" Explica
maría Cristina Fraguglia de AMAC.
La idea de los vecinos es avanzar sobre legislaciones comunes
para toda el área costera, tanto de la Provincia de Buenos
Aires, empezando desde la zona de Tigre y llegando hasta Punta
Lara, como pasando por la ciudad. Es decir tomar la costa del
río en su conjunto, con una problemática común,
más allá de la jurisdicción a la que corresponda.
Luchando desde el Sur. En los partidos de Berazategui, Ensenada
y Berisso, la franja costera sur forma una planicie de inundación
sobre la que se desarrolla una serie de ecosistemas inéditos,
denominados humedales. Pero la Ciudad amplía sus demandas
y ocupa el territorio de acuerdo con intereses económicos,
que muchas veces se traducen en la destrucción de los
recursos naturales.
"La ocupación de estas áreas costeras, que
tienen la más alta biodiversidad de aves y árboles,
se hace sin el más mínimo criterio. Se usa la
zona como patio trasero de la ciudad, para tirar basura y llenar
con cemento. Así se atenta contra las ventajas comparativas
de la zona, que son los ecosistemas inéditos", Apunta
Alejandro Meitin de la Fundación Ala Plástica.
La demostración más palmaria es la inhumación
de los residuos de áreas urbanas en los humedales del
CEAMSE, donde se recuperan terrenos bajos e inundables utilizando
los residuos sólidos producidos en el área metropolitana.
Negocios inmobiliarios. "El principal problema que tiene
la costa de la Ciudad es la presión inmobiliaria, que
intenta quedarse con la franja costera para construir torres",
advierte Emilio Grass, miembro de la APEVU. Según Grass,
la costa debe ser de uso público y la ribera, "accesible
en toda su extensión", respetando sus cualidades
naturales.
El relevamiento hecho por APEVU marca una serie de puntos polémicos
en la costa porteña. Según la organización,
la Reserva Ecológica es el único lugar de la Ciudad
en el que hay costa accesible.
Este informe además denuncia que predios cómo
Costa Salguero y Punta Carrasco fueron construidos sobre concesiones
irregulares. Por lo tanto serían susceptibles de recuperación.
"Se debe cancelar las concesiones vencidas, demoler los
edificios existentes y generar prados abiertos al público.
Vamos a trabajar en un proyecto de recuperación con las
universidades", anuncia Grass.
En una ciudad con muy pocos espacios verdes, la defensa de la
costa se volvió para algunos vecinos una causa de lucha.
Una puja por cinco mil millones
El caso de Vicente López es el punto más caliente
de discusión con las autoridades. La madrugada del 24
de diciembre de 2004, en una sesión escandalosa, el Concejo
deliberante del municipio aprobó modificaciones al Código
de Planeamiento Urbano y siete excepciones que permitían
entre otras cosas, la construcción de un shopping en
un área del dominio público de la costa.
Si bien esas excepciones no se homologaron en la Provincia,
el intendente Enrique García y el Gobernador Felipe Solá
firmaron un convenio para trabajar sobre un plan sectorial que
abarca la zona limitada por General Paz, calle Paraná,
Avenida del Libertador y el río. "Con esta codificación
nueva, pretenden construir torres y colocar en menos del 4%
del territorio un tercio de la población, 100 mil personas.
Es un modelo de destrucción que ya está probado
en otros barrios, explica Edgardo Estrin, de AMAC.
"El convenio estableció que las construcciones se
hagan en una zona alejada de Libertador. Si el municipio es
desarrollista o conservador, es una definición local.
La provincia sólo va a convalidar las normas del municipio
en la medida en que sean razonables", explicó a
PERFIL Marcelo Lenzi, director de la Subsecretaría de
Planeamiento Urbano de la Ciudad.
Según los miembros de AMAC, todo se resume a una cuestión
de negocios. "Es una zona en la que hay 5 mil millones
de dólares en juego, que se reparten la Nación,
la Provincia y el municipio", dice Estrin.
La polémica ya está instalada. Y los vecinos prometen
dar batalla. "El año 2007 se va a consolidar una
estructura de lucha, que no sea manejada por negocios políticos
ni inmobiliarios", aseguran.
Fuente Diario Perfil