Uno de los centros contaminantes más importantes
del país empieza a desarmarse. Diez plantas de producción
y almacenamiento de químicos del Polo Petroquímico de Dock
Sud, en el partido de Avellaneda, se mudarán y reconvertirán
sus tecnologías para julio de 2007 a otros puntos de la provincia
de Buenos Aires. La medida –que forma parte del plan de saneamiento
del Riachuelo– tomó forma ayer con la firma de un Acta Acuerdo
entre el Estado nacional, el de la provincia de Buenos Aires
y la municipalidad de Avellaneda.
Las firmas de la secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable
de la Nación, Romina Picolotti, del gobernador Felipe Solá
y del intendente de Avellaneda, Baldomero Alvarez de Olivera,
le pusieron un horizonte visible al comienzo del desmantelamiento
del centro industrial.
Se trata de una iniciativa enmarcada en el plan que los gobiernos
nacional, provincial y porteño debieron presentar a la Corte
Suprema de Justicia para el saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo.
También responde a una Carta de Intención firmada en septiembre
de 2003, según la cual las cerca de cincuenta industrias radicadas
en el lugar deberían trasladarse hacia 2013.
El Acta Acuerdo establece la ejecución de un “Plan de Acción
Conjunta con el objeto de disminuir los niveles de complejidad
industrial, riesgo ambiental y vulnerabilidad social”. El
plan prevé la adopción “en forma inmediata de medidas urgentes
tendientes a la relocalización de las plantas ubicadas en
el Polo Petroquímico Dock Sud”.
Las diez empresas que tendrán que buscar nuevos rumbos en
esta primera etapa y están dedicadas al tratamiento o almacenamiento
de químicos son: Tagsa, Dow Química, Solvay Indupa, Orvol,
Antivari, Pamsa, Materia Hermanos, VDB, Seatank y Tenanco.
“El hecho de separar a las químicas de las petroleras es
muy importante para bajar los niveles de riesgo para la población.
La densidad (de plantas), sumada a la variedad entre químicas
y petroleras en un mismo lugar, es una gran situación de riesgo”,
afirmó Picolotti.
Antes del traslado, Nación, provincia y la municipalidad
elaborarán una Evaluación Ambiental Estratégica. De allí se
desprenderán los pasos que se deberán dar para lograr “la
relocalización, previa reconversión tecnológica”, dentro del
territorio bonaerense: se ubicarán en las zonas de Zárate,
Campana y San Nicolás. Otros objetivos son la “reconversión
tecnológica de aquellas empresas que continúen operando” en
el lugar y la “instalación de redes de monitoreo” en el área.
“Por supuesto que no vamos a llevar el problema a otro lado.
Por eso los traslados van a ser vigilados muy de cerca y en
condiciones ambientales que no generen impacto de contaminación
de suelos en otros lugares”, prometió la secretaria de Medio
Ambiente.
Para obligar a las empresas a dejar el lugar, se generó el
compromiso de “revocar, no renovar al vencimiento y no otorgar
nuevos permisos de uso para realización de actividades que
resulten incompatibles con la seguridad de las personas y/o
el ambiente o que impliquen un aumento de la complejidad ambiental”.
Aunque, según la ministra de Producción bonaerense, Débora
Giorgi, “el 80 por ciento (de las empresas) tiene vencido
su permiso de uso”.
De acuerdo con el cronograma, entre octubre y noviembre próximo
las diez empresas deben tener un plan de relocalización; entre
diciembre de 2006 y julio de 2007 se desarrollará el proceso
de traslado; entre ese mes y octubre de 2007 se realizará
la remediación y recomposición del suelo, y en julio de 2008
las nuevas plantas deberán reconvertir la tecnología a “las
mejores prácticas existentes”.
Durante el anuncio del acuerdo se negó que el Estado vaya
a financiar el proceso. En cambio, el acta señala que los
tres estados involucrados “se comprometen a asistir a los
habitantes de la zona y a prestar asistencia técnica a las
empresas”.