
LUN 24.07.2006
Opinión
EDITORIAL
Falta de criterio urbanístico
Un proyecto y una realidad muestran la falta de buen criterio
urbanístico que suele primar en las políticas
para la ciudad de Buenos Aires.
El proyecto es el de construir un gigantesco túnel de
tránsito por debajo de la avenida 9 de Julio, analizado
por el Gobierno de la Ciudad y apoyado por el nacional. Obviamente
la Ciudad tiene problemas de circulación y, en particular,
la 9 de Julio, donde hay embotellamientos en las horas pico.
Pero Buenos Aires tiene también muchas otras necesidades
que requieren inversiones en forma prioritaria, como el déficit
de viviendas, de cloacas y de infraestructura educativa y sanitaria.
Y, para el caso de la circulación, hay un serio déficit
de transporte público. Los criterios urbanísticos
más elementales recomiendan, precisamente, no estimular
la confluencia de automóviles al centro urbano y promover
el transporte público subterráneo.
Por otro lado, la realidad a la que se alude es la reforma
del Código de Planeamiento Urbano que permite construir
edificios de altura en barrios residenciales. En Caballito,
un grupo de vecinos sostiene desde hace semanas una protesta
por proyectos de construcción que cambiarán la
fisonomía del barrio y afectarán sus condiciones
de vida. El mismo problema afecta a muchos barrios que han perdido
parte de su perfil tradicional.
Buenos Aires, como cualquier ciudad, es un organismo que cambia
con las transformaciones económicas y sociales. La misión
de los gobiernos es lograr que esos cambios sean organizados
y que el negocio inmobiliario no se haga en detrimento de la
vida de los vecinos y de la historia que se refleja en la fisonomía
de los barrios.
Un proyecto y una realidad de la Ciudad muestran falta
de criterio urbanístico. El proyecto de construir un
túnel por debajo de la 9 de Julio y la construcción
de edificios altos en barrios contraría principios de
buena urbanización.