
Clarin, 14 de Abril de 2006
PROYECTAN LEVANTARLAS EN 150 MANZANAS DONDE
HOY VIVEN 15 MIL PERSONAS
Los vecinos no quieren torres en Bernal

Nora Sánchez
nsanchez@clarin.com
Los bucólicos jardines de las casitas de Bernal corren
peligro de perder su tranquilidad. El Concejo Deliberante de
Quilmes aprobó una rezonificación que permite
levantar edificios de hasta 45 metros, es decir 15 pisos, en
un área de 150 manzanas donde hoy viven 15.000 personas.
Los vecinos están en pie de guerra para impedirlo y consiguieron
la intervención del Gobierno provincial, que prometió
realizar un estudio de impacto ambiental.
La polémica norma fue aprobada el 15 de marzo, en base
a la propuesta elevada por una comisión integrada por
concejales y representantes de los colegios de arquitectos,
ingenieros y agrimensores de la zona. De un área de 150
manzanas, que incluyen el centro de Bernal y están ubicadas
entre las avenidas San Martín, Lamadrid, Dardo Rocha
y la calle Cerrito, apenas 14 se mantendrán como residenciales.
En verdad, las antiguas ordenanzas también permitían
la construcción de torres. Pero los vecinos pretendían
que la Comisión a la que se le encargó elaborar
el nuevo proyecto estableciera una protección para el
área residencial. Reunidos en la asociación Bernal
Unido, hicieron una encuesta en 35 manzanas afectadas, con resultados
contundentes: el 97% de los vecinos se opone a la construcción
de torres.
"Los vecinos no fuimos invitados a participar en el debate
de la rezonificación —dice Javier Pecot, de Bernal
Unido—. Si se levantan edificios altos, la infraestructura
de Bernal no va a dar abasto. Las cloacas tienen 75 años
y faltan escuelas y servicios. Además, los que vivamos
en las 14 cuadras preservadas vamos a tener los edificios a
nuestras espaldas".
Ante una presentación de los vecinos, el gobernador
bonaerense Felipe Solá decidió tomar cartas en
el asunto. El subsecretario de Asuntos Municipales, Felipe Rodríguez
Laguens recibió a la agrupación Bernal Unido y
remitió un pedido de informes a la Municipalidad de Quilmes.
"El municipio nos presentó la ordenanza y estamos
estudiando que no infrinja la ley provincial 8912, que es la
que regula el uso del suelo y establece pautas generales urbanísticas
—explica Rodríguez Laguens—. Según
un análisis preliminar, la ordenanza no sería
ilegal. Igual, el Ministerio de Gobierno va a darle intervención
al área urbanística de Infraestructura para que
haga un estudio de impacto ambiental. Esto será un aporte
para la Municipalidad, aunque el Gobierno provincial no tiene
la potestad para restringir sus decisiones".