| |
8 Abr 2004 Especial para Agencia NOVA
¿Se construirá alguna vez la autopista
ribereña?
Por Jorge San Martino
Especial para Agencia NOVA
La construcción de una autopista ribereña en Puerto
Madero está proyectada desde hace más de dos décadas.
El objetivo de aquellos primeros bosquejos era la conexión
de las futuras autopistas Buenos Aires-La Plata y Arturo Illia,
a través de un trazado rápido, en el sentido sur-norte
y viceversa, para descongestionar el tránsito pasante por
las zonas aledañas al puerto.
Pero en la década del noventa, con la inserción en
la ciudad del nuevo barrio Puerto Madero, la autopista dejó
de ser un tema de Estado para transformarse en una puja de intereses
inmobiliarios entre diversos inversores.
A partir de allí, proyectos de dispares características
y costos de obra recorrieron las oficinas públicas y las
páginas de diarios y revistas. Algunas consultoras pretendieron
imponer un trazado en túnel bajo los diques; otras, extender
una conexión que atravesara el corazón de la Reserva
Ecológica; y otras, propiciaron una traza entre las avenidas
Alicia Moreau de Justo y Huergo-Madero, en versiones trinchera o
semitrinchera.
En la actualidad, nadie duda que la autopista ribereña es
una vieja deuda que arrastra este gobierno con los vecinos. Quizás,
por eso motivo, en setiembre del año pasado, y luego de llegar
a un acuerdo con el Presidente de la Nación, Néstor
Kirchner, el Jefe del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunciaba
el llamado a licitación nacional e internacional para la
construcción de la autopista ribereña.
"Se trata de una obra que será financiada juntamente
con el gobierno nacional y es parte de un conjunto de obras de infraestructura
que se acordó con el Presidente", expresó eufórico
el Jefe de Gabinete del gobierno porteño, Raúl Fernández.
En aquel momento, Fernández también aseguró
que la decisión sobre la construcción y el trazado
era definitiva y que iba a pasar por Puerto Madero y no por la Reserva
Ecológica. "Sobre eso no hay más discusión",
argumentó.
El anuncio indicada que la conexión sería en trinchera,
frente a los doques de Puerto Madero, respetando la traza original
y procurando una definición estética que valorizara
el entorno, provocara el menor impacto ambiental y permitiera la
mayor accesibilidad vial para el intenso tráfico de la zona.
Dos meses después, durante la apertura de la convención
anual de la Cámara Argentina de la Construcción, Aníbal
Ibarra pronosticó que "los próximos cuatro años
en la Ciudad van a estar marcados fuertemente por las obras públicas",
pero a diferencia de lo expresado sesenta días antes por
su Jefe de Gabinete, mencionó que "estaban definiendo,
con la participación del gobierno nacional, la realización
de la autopista ribereña".
La expresión del Jefe de Gobierno nada tenía que ver
con aquel anuncio firme y categórico de un inminente llamado
a licitación sobre una obra ya definida.
Más tarde, en su discurso del 1º de marzo realizado
en la Legislatura, Aníbal Ibarra presentó el plan
cuatrienal en materia de obras públicas, pero no hubo una
línea de mención respecto a la construcción
de la autopista ribereña.
¿Qué sucedió desde aquella rutilante noticia
de setiembre del año pasado a esta silenciosa etapa sin resoluciones?
¿Cuándo se llamará a inversores nacionales
e internacionales a presentarse a la promocionada licitación?
Todos somos conscientes que la construcción de la autopista
ribereña no puede extenderse más en el tiempo, porque
el tránsito de vehículos (especialmente el transporte
pesado) sigue circulando con gran intensidad a través del
tejido urbano céntrico-portuario, provocando no sólo
deterioros en calles y avenidas, sino también una alarmante
contaminación ambiental.
Hoy, la realidad de la autopista ribereña es la misma de
hace veinte años. Con diferentes actores y otros intereses
en escena, pero con el mismo accionar dubitativo en la toma de una
decisión que seguramente será muy bien recibida por
toda la ciudadanía.
Temas
relacionados:
Traza Autopista Ribereña sobre
la Reserva Ecológica Costanera Sur
Actuaciones: Convocatoria
Pública: La Ciudad y el Río
Autopista Costera en Puerto Madero / Reserva Ecológica
Una autopista
que separa mucho más de lo que une
Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires
EL PODER EJECUTIVO DEBERA EXIGIR
A LOS RESPONSABLES LA PRESENTACION Y APROBACION, PREVIA A LA EJECUCION
DE OBRAS DE LA EVALUACION DE IMPACTO AMBIENTAL (EIA) DE LA AUTOPISTA
RIVEREÑA EN PARTICULAR EN LA PARTE AL TRAMO DE PUERTO MADERO.
200200168
EL PODER EJECUTIVO INFORMARA SOBRE
LOS PLANES Y ESTUDIOS EXISTENTES RESPECTO A LA TRAZA Y CONSTRUCCION
DE LA TRAMA DE LA AUTOPISTA RIBEREÑA QUE CRUZARA LA ZONA DE PUERTO
MADERO. 200002233
EL GOBIERNO DE LA CIUDAD REQUERIRA
AL GOBIERNO NACIONAL (MINISTERIO DE INFRAESTRUCTURA Y VIVIENDA
DE LA NACION), INFORMES SOBRE SI HA RECIBIDO LA CARTA ENVIADA
POR EL SEÑOR ALBERTO L. GONZALEZ, PRESIDENTE DEL GRUPO MADERO
ESTE, EN LA QUE PROPONE QUE LA AUTOPISTA RIBEREÑA ATRAVIESE LA
RESERVA ECOLOGICA. 200001766
EL PODER EJECUTIVO INFORMARA SOBRE
LOS PROYECTOS EN EJECUCION Y A EJECUTAR EN LA ZONA DE RETIRO Y
PUERTO MADERO. 199903733
EL PODER EJECUTIVO INFORMARA ACERCA
DEL PROYECTO DE LA AUTOPISTA RIBEREÑA Y ENVIARA COPIA DEL ANALISIS
Y ESTUDIO EN PREFACTIBILIDAD REALIZADO POR LA CORPORACION ANTIGUO
PUERTO MADERO S.A. 199800477
|
|