DIA NACIONAL DE LA CONCIENCIA AMBIENTAL
Ley Nº24.605
Declárase el 27 de septiembre de cada año "Día
Nacional de la Conciencia Ambiental".
Fecha sanción: 7/12/1995
Fecha publicación: 10/1/1996
Artículo 1°: Declarar "Día
Nacional de la Conciencia Ambiental" el 27 de septiembre
de cada año en memoria de las personas fallecidas como
consecuencia del escape de gas cianhídrico ocurrido en
la ciudad de Avellaneda, Provincia de Buenos Aires, el 27 de
septiembre de 1993.
Artículo 2°: A partir de la vigencia
de la presente ley, todos lo años en dicha fecha se recordará,
en los establecimientos educativos primarios y secundarios,
los derechos y deberes relacionados con el ambiente mencionados
en la Constitución Nacional.
Artículo 3°: Las autoridades públicas
que correspondan, adoptarán las medidas pertinentes destinadas
al permanente recordatorio de las víctimas fatales.
Artículo 4°: Comuníquese
al Poder Ejecutivo.
Noticia publicada en Clarín el 30 de septiembre
de 2000.
Siete años después que un escape de gas causó
la muerte de siete personas, los familiares de las víctimas
tienen "una sensación de desprotección e
impunidad", ya que la Justicia no halló responsables.
El hecho, ocurrido en Avellaneda el 27 de setiembre de 1993,
fue producido por un vertedero industrial clandestino de arsénico
y ácidos, el cual —según el secretario de
Política Ambiental bonaerense, Ricardo Rodríguez—
funcionó como una "bomba ecológica",
causando emanaciones tóxicas en un hogar familiar. El
impacto de la tragedia llevó a que en su recuerdo, en
1996, se estableciera el 27 de setiembre como el Día
Nacional de la Conciencia Ambiental.
En nuestro país no es aún fuerte y profunda la
conciencia acerca de la necesidad de proteger el medio ambiente,
y ello es el resultado de una larga historia de maltrato sobre
nuestro entorno, lo cual se ha reflejado en la dilapidación
de nuestro patrimonio forestal, en la contaminación de
las aguas de numerosos ríos y en la depredación
de especies animales que corren peligro de extinción.
También se expresa en el mantenimiento de pésimos
niveles de contaminación del aire y en el crecimiento
de la contaminación sonora. Además de degradar
el entorno y deteriorar las condiciones en que transcurre la
vida cotidiana, la incultura que lleva a degradar el medio ambiente
causa lesiones y muertes, como dolorosamente lo demostró
lo sucedido en Avellaneda siete años atrás.
Desarrollar la conciencia ambiental debe significar producir
un cambio en la cultura de los ciudadanos para que resguarden
y hagan resguardar el medio ambiente. Para concretar este cambio,
la educación y todos los instrumentos de comunicación
deben y pueden ejercer una tarea más significativa que
la que actualmente se lleva adelante. Además, es imprescindible
que las autoridades ejerzan una mayor vigilancia y controles
más efectivos para prevenir los daños ambientales.
Por otra parte, resulta imprescindible que la Justicia contribuya
a la preservación del medio ambiente a través
del castigo en forma ejemplar a quienes realizan actos de degradación
del entorno y, especialmente, cuando se pone en riesgo la vida
humana o se causan lesiones o muertes.
El sistema judicial argentino, como es bien sabido, es altamente
ineficiente y contribuye a que la ciudadanía sienta una
sensación de impunidad por su bajísimo nivel de
rendimiento. A esta falla genérica se le adiciona otra,
sumamente grave: la falta de una tradición tribunalicia
que preserve firmemente el medio ambiente.