por Ricardo Barbetti,
investigador, asesor y educador en proteccion del ambiente
ricardo@macn.gov.ar, ricardo@muanbe.gov.ar
No hay que ser idealistas ingenuos.
Tenemos que darnos cuenta de estas realidades:
-para que la gente tenga salud física y mental, felicidad
y prosperidad, sin hambre, miseria ni violencia, sin tristeza
ni desgano;
-para que los cultivos sean productivos, sin excesos de plagas
ni enfermedades;
-para que el clima sea predecible y benigno, sin grandes fríos
ni calores, sin grandes lluvias ni sequias, sin vientos demasiado
fuertes;
-para que los ríos tengan siempre agua limpia en cantidad
adecuada, sin crecientes ni bajantes exageradas ni agua barrosa;
... para que todo eso pueda ser así, es necesario
cuidar el ambiente, el mundo en que apareció el
ser humano y para el cual esta hecho el ser humano; esto significa,
entre otras cosas, cuidar la cantidad necesaria de cada tipo de
paisaje natural: prados, selvas, montañas, rios, desiertos,
etc. Por eso nos conviene a todos que esta sociedad tenga una
convivencia pacífica, generosa, positiva, con todas las
otras formas de vivir, humanas, animales y vegetales, de las que
podemos aprender mucho que es imprescindible para nosotros.
En cambio hace mal a todos que la civilización moderna
traiga sufrimiento, muerte, destrucción, exterminio y terror
para todas las otras formas de vivir: para otras culturas (los
“indios”), para los animales y plantas silvestres
y para el paisaje natural, como lo es en demasiados casos, en
la Argentina y en otros paises. Las condiciones son muy diferentes
de lo que eran hace quinientos años, cuando habia mucho
mas ambiente silvestre y por eso se podia destruir algo sin que
las consecuencias fueran demasiado graves. Ahora queda muy poco
paisaje natural, por eso si se lo sigue destruyendo eso hace aumentar
muy rápido el sufrimiento de humanos y animales porque
su resultado es un aumento del caos de inundaciones, tormentas,
plagas, enfermedades, fealdad y muerte; esto lo vemos todos los
dias.
La caracteristica violenta, destructiva, de muchas acciones de
la civilizacion moderna, no puede ser otra cosa que una forma
de suicidio, agravado porque lleva en esa direccion a todas las
otras sociedades humanas y a todos los seres no humanos. Esto
es malo, incorrecto, injusto, desde todos los puntos de vista.
Es ingenuo pensar que eso puede traer progreso. La violencia siempre
vuelve al que la hace.
Seamos sabios. El sabio es inofensivo para sí mismo y para
todos, ayuda a la armonia entre la humanidad y la naturaleza,
la paz entre las personas, la serenidad, y en todo esto está
la única felicidad posible.
La vida y la felicidad son mas importantes que los negocios,
las razones politicas y las jurisdicciones. Por eso las razones
politicas, los negocios y las jurisdicciones deben ser formadas
por las necesidades de la vida y la felicidad, si no es asi, son
garantias de muerte y sufrimiento. Somos seres vivos y podemos
ser felices.
Todo esto hay que hacer que lo entiendan los funcionarios y empresarios
que permiten o impulsan la destruccion de la parte del mundo
que tienen en su poder, en vez de ejercer la responsabilidad,
que tenemos todos, de cuidarlo.