NOS ESTAN MATANDO,
NO HAY VOLUNTAD POLÍTICA DE DEFENDER LA VIDA
LLAMADO SOLIDARIO (PRO SANEAMIENTO CUENCA MATANZA –
RIACHUELO)
REF: Bomba de tiempo ambiental
Cloaca y bebedero a la vez – Residuos domiciliarios al “río”
– Industrias que envenenan – Chatarra en el lecho
– Napas hipercontaminadas – Polución atmosférica
- Desvío de fondos
MONUMENTO A LA CORRUPCIÓN E INEFICIENCIA
Después de silencios cómplices y abandonos dolosos,
las “aguas” del Riachuelo siguen bajando negras y
macabramente contaminadas. Lo único que goza de buena salud
es el olvido. Cualquier río es fuente de vida, pero el
que nos ocupa es sinónimo de muerte, hoy induce silenciosamente
el doble de fallecimientos en niños de los partidos de
la cuenca en la Provincia de Buenos Aires, y en los barrios de
La Boca. Barracas y Villa Lugano de Capital Federal, respecto
del promedio de toda la Ciudad de Buenos Aires.
Navegar por el Riachuelo, los 15 kms que abarca desde La Boca
hasta Puente La Noria, es patético, es como adentrarse
en el intestino de la ciudad, es tomar conciencia del ignominioso
y envilecido “patio trasero” metropolitano, del que
ningún gobernante asume responsabilidades. Sus “aguas”
hierven en burbujas de gases venenosos. La única vida que
se percibe es la de las bacterias que descomponen la basura agrupada
en fétidos camalotes.
Necesitamos urgentemente concretar las obras de saneamiento que
irremediablemente mejorarían de manera definitiva la calidad
de vida de 5.000.000 de personas que habitamos la cuenca Matanza
– Riachuelo, pues rápidamente generarían enormes
fuentes de trabajo, elevando el nivel de seguridad de todo el
sur capitalino y conurbano bonaerense, con solo ordenar, limpiar
e iluminar la cuenca, agregando una excelente repercusión
en la salud de la población ribereña. Si a esto
sumamos la construcción de nuevas viviendas y sus servicios
sanitarios más una industria limpia, repotenciaríamos
positivamente la vida de la región, en un lapso muy breve.
Tras muchísimos años de alentar falsas expectativas,
la conclusión más suave a la que pudimos arribar
es que los funcionarios juegan al distraído, que prefieren
suponer que no les compete, que aprendieron a conjugar muy bien
el verbo “ zafar “, y que solo fingen sensibilidad
en épocas pre-electorales.
Nuestra Constitución
Nacional en su art. 41 dice “Todos los habitantes
gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para
el desarrollo humano y tienen el deber de preservarlo”,
incluso mediante recurso de amparo conforme al art. 43 de la
Const. Nac. Derecho reconocido también por la Constitución
de la Pcia. de Buenos Aires en su art. 28 y por la Constitución
de la Cdad. de Buenos Aires en sus arts. 26 al 30.
El Matanza - Riachuelo tiene la longitud de un río (64
kms desde La Boca hasta Cañuelas), la forma de un río
y lleva el nombre de un río. Pero no huele como un río,
ni tiene el aspecto de un río, y ni siquiera cumple con
uno de los usos y costumbres más comunes en los ríos:
tener peces. No es fuente de esparcimiento para los habitantes
de su ribera, ni es navegable, y lo que es peor: no tiene agua,
tiene cualquier otra cosa. Agua: líquido transparente,
insípido e inodoro que posee dos partes de hidrógeno
y una de oxígeno.
El proceso de industrialización iniciado en el año
1800 conjuntamente con la permisividad clandestina de basurales
y asentamientos, creció al mejor estilo “laisser
fair” convirtiendo al Riachuelo en una lacra. Gruesas capas
de petróleo y grasas lo inundan, impidiendo la penetración
de la luz y, por lo tanto, todo proceso de fotosíntesis.
El vecino no puede pescar peces porque no los hay, pero si cuanta
devastadora peste pulula en su entorno, y trágicamente
no existen estudios epidemiológicos ni toxicológicos
sobre la salud de los habitantes en relación con el letal
“río”. Las aguas profundas, sufren el lixiviado
de los basurales, los que debieran eliminarse y construir plantas
de separación y valorización de los residuos para
el reciclaje y la obtención del compostaje. Esta tarea
controlada por el Estado no solo lograría puestos de trabajo
dignos y salubres, sino reduciría significativamente el
volumen de basura que llega a los rellenos sanitarios evitando
su rápido agotamiento. Hasta el agua del pozo, está
contaminada por las filtraciones que comunican al Riachuelo con
las napas freáticas y por los millones de pozos ciegos
y cámaras sépticas que imperan en la zona, lo que
acentúa el riesgo de graves enfermedades. Debiera prohibirse
beber de las primeras napas. Los nitratos presentes en el agua
de las napas contaminadas, al ser ingerida por los niños,
pueden transformarse en nitritos y generar un cuadro de cianosis
grave, conocido como “síndrome del bebé azul”
con riesgo de muerte. Los nitritos en el largo plazo y combinados
con otras sustancias pueden también formar cancerígenos,
en particular gástricos. Los efectos del plomo, son de
acción retardada, pudiendo provocar un tremendo déficit
intelectual en el niño; el mercurio produce alteraciones
neurológicas; el cadmio produce efisemas, alteraciones
renales, anemias y cáncer de próstata; el arsénico
motiva cáncer de piel y de pulmón; los virus entéricos
se excretan en las heces y pasan a las aguas transmitiendo hepatitis
infecciosa tipo “A” y son muchos los agentes contaminantes
que arrojados al río o al ambiente corrompen la salud del
vecino, y sensiblemente al feto materno.
Las parasitosis intestinales son especialmente frecuentes entre
los niños, que las contraen por contacto directo con el
polvo del suelo contaminado con huevos o por ingesta de alimentos
crudos mal lavados. En ciertos grupos, más del 90 % de
los niños pueden portar gusanos parásitos en sus
intestinos, y muy pocos saberlo. Son causa frecuente de anemia.
Algunos, como el Ascaris lumbricoides, pueden migrar más
allá de la luz intestinal y provocar grave daño
en el hígado, en los pulmones y aún en el cerebro.
La disposición sanitaria de las heces es indispensable
para poder combatir la diarrea de la infancia, y su promoción
es vital para mejorar la salud en los asentamientos. Los nitratos
aparecen en el suelo y en aguas superficiales y profundas como
consecuencia de la descomposición natural del material
nitrogenado orgánico, proveniente especialmente de descargas
de excretas y líquidos cloacales.
En la cuenca, la situación es inquietante. En las guardias
pediátricas del conurbano son muy frecuentes los diagnósticos
de metahemoglobinemia. Un estudio realizado en 1988 en el gran
Buenos Aires arrojó niveles altos de nitratos en la mitad
de las muestras, y niveles altos de bacterias en un tercio de
ellas. El factor común en todos los casos lo constituyó
el hecho de que la fuente de provisión era un pozo a primera
napa y cercano al pozo negro de la vivienda propia o del vecino
más próximo, que lo contaminaba.
Las omnipresentes moscas son cada vez más difíciles
de combatir. Su importancia debe enfocarse en que son portadoras
de bacterias fecales en sus patas, y contaminan con ellas alimentos,
utensilios y superficies, propagando enfermedades diarreicas.
Con abundancia de aguas estancadas, y bajo condiciones biometeorológicas
adecuadas, es común la proliferación de mosquitos.
Hay meses en que constituyen uno de los motivos de mayor molestia
e irritación para los habitantes de la cuenca. El más
corriente es el Culex pipiens. Si bien no es agente de enfermedades
severas, es frecuente que el rascado asociado a la mala higiene
condicione una piodermitis que puede ser potencialmente severa
especialmente en los niños. El Aedes aegypti, vector del
dengue, otrora tropical, ya está instalado entre nosotros.
Es el mismo vector de la fiebre amarilla, enfermedad que en siglo
XIX produjo una mortandad enorme en Buenos Aires.
La ausencia de saneamiento apropiado conduce a enfermedades diarreicas,
que sumadas a la desnutrición, al hacinamiento, al estrés
mental severo y a la exposición al frío, predisponen
a una gripe potencialmente mortal. La gripe es el eslabón
final de una cadena de dificultades más profundas. Por
lo tanto, el diagnóstico de una mera gripe, que puede mal
interpretarse como no vinculada a las condiciones del ambiente
humano de la cuenca, debe ser entendido con un criterio epidemiológico
más amplio.
Al momento de la quema en los basurales de la cuenca, puede haber
exposiciones peligrosas a hidrocarburos aromáticos policlorados
que por contaminar el aire (dioxinas carcinogenéticas),
el agua y los alimentos, cuando se absorben, se acumulan en grasas
corporales y son potentes carcinógenos. Los roedores, que
abundan en estos sitios, aumentan el riesgo de leptospirosis y
la hantavirosis que generan muerte en el 50% de los casos, y sería
muy extensa la narración de todas las causas que nos enferman
o nos matan de distinta forma. La combinación de venenos,
penumbra, humedad, suciedad y miseria; es una trampa asesina.
En la cuenca la esperanza de vida se acorta.
El nauseabundo y pestilente olor que desprende esta masa verdinegra
de aspecto repulsivo, no es otra cosa que vapores que manejados
por los vientos, llegan a las vías respiratorias de los
habitantes del lugar produciendo muchas graves dolencias, incluso
el cáncer. 3 millones de personas mueren en el mundo cada
año por respirar aire contaminado. Pululan infinidad de
bacterias de temibles enfermedades. Este desastre ecológico,
patética cloaca a cielo abierto con pútridas miasmas,
degrada 2300 km2 que lo entornan (11 veces la superficie de la
Capital Federal), troncha vidas, contraría las normas de
salud pública y desvirtúa las más elementales
normas urbanísticas con un epicentro como es La Boca, designado
“lugar turístico de interés general”.
Esta enorme perversidad es directamente proporcional a la excesiva
mediocridad de los responsables que la consintieron y la consienten.
Riachuelo: un “río” de 8.500 toneladas de hierro
– chatarra que frenan el lento escurrimiento del mismo.
Sacar y desguazar los 67 barcos inactivos y abandonados es un
buen negocio, mientras que esperar a que se hundan para después
reflotarlos y extraerlos es un tremendo negociado. El fondo del
“río” contiene, además de cascos de
barcos, esqueletos de autos, basura de todo tipo, un lodo letal
formado por venenosos metales pesados y sedimentados en concentraciones
muy altas y muy alejadas de los porcentuales internacionalmente
tolerados, con un espesor que en sitios llega a 7 metros de profundidad.
Solamente entre el puente de la Noria y La Boca, existe un excedente
de 4.000.000 metros cúbicos de barro contaminado resultante
de desperdicios orgánicos e inorgánicos volcados
por las industrias desde hace dos siglos.
La Boca y Barracas son sitios de valor histórico y turístico.
La contaminación ambiental y visual produce una degradante
polución de lo paisajístico con severos perjuicios
a la industria turística. La justicia de la Provincia de
Santa Cruz prohibió que se consolidara en sus costas un
basurero náutico o cementerio flotante de barcos (La Nación
15/08/2003), exigimos que la misma determinación se haga
realidad en el Riachuelo, con los inactivos abandonados, y con
los 17 cascos hundidos.
Hasta cuando este hediondo “río” y sus muchos
arroyos tributarios (Santa Catalina, Aguirre, Castro, Chacón,
Morales, Cañuelas, Giménez, Ortega, Santa Marina,
Del Rey, Millán, Medina, Alegre, Navarrete, Del Gato, EL
Piojo, La Paja, Rodríguez, Cebey, Barreiro, Cañada
Pantanosa, etc., y desde la Capital: el Perdriel, Cildañez,
Elía, Teuco, Erezcano y el Pergamino) van a alardear, con
pecado de soberbia, sus miserias y la impunidad que los destruye
y nos destruye, debido a la codicia del poder económico
y al negligente poder político. Nuestro Riachuelo está
muy enfermo de pudrición, pero ¿qué patología
padece nuestro sistema administrativo y nuestra clase dirigente
que en más de 120 años no pudieron revertir tan
horrenda y lacerante problemática?. La incuria de los desaprensivos
es cada vez mayor. La inconducta es netamente cruel y abyecta.
La hipócrita consigna siempre fue: hagamos como que hacemos.
La historia del Matanza – Riachuelo es la historia del modelo
político – económico prevaleciente, depredador
de los recursos naturales y de la propia vida humana, en pos de
un lucro pecuniario máximo para algunas empresas. Basta
de anteponer el interés particular a los del bien común.
“Donde no planifica el Estado en función del bien
común, planifican los particulares en función de
sus propios intereses”.
La lucha por el saneamiento y el dragado son batallas contra la
corrupción, la burocracia, la incapacidad, la apatía
y la mentira; es en definitiva una lucha emblemática contra
la mediocridad. Existen muchos funcionarios funcionales a la “matanza
del Riachuelo”.
Los habitantes de la citada cuenca tenemos un profundo cansancio
moral respecto de las terribles dilaciones a que históricamente
fueron sometidos los más de 150 proyectos de ejecución
para su limpieza y saneamiento. Entre 1993 y 1995 trascurrieron
los 1000 días de la última gran promesa del Gobierno
Nacional y el CEAMSE.
El medio ambiente, la calidad de vida y la vida deben formar parte
de la agenda política de los funcionarios. Negar la realidad
sería tan absurdo como claudicar ante ella, convivir hoy
con el moribundo Riachuelo genera una desgarradora congoja, los
boquenses nunca vamos a perder sensibilidad ni conciencia respecto
de este criminal abandono. Somos testigos sufrientes de cómo
el corrompido y mefítico “río” ha soportado
el peor de los castigos: la indiferencia y el olvido de los dirigentes
políticos. Pecar por omisión fue siempre el lema,
pues no se dragó, no se limpió, ni se controló
el vertido de desechos industriales y cloacales. Hoy, merced a
la recesión, el “río” recibe un 25 %
desde efluentes industriales (125.000 mts3 diarios a través
de conductos cloacales, pluviales o directamente al suelo) y un
75 % desde efluentes cloacales (375.000 mts3 de aguas servidas
por día) y se presume que no son más de 65 empresas
las responsables de la contaminación no biodegradable del
80% del “río”, tóxicos sedimentables
que permanecerán en el cause aún cuando cesen las
descargas que le dieron origen. Si ocurriese la anhelada reactivación
industrial, el citado 25 % se podría elevar a un 60 %.
El capitalismo salvaje por un lado, y la pobreza y el atraso por
el otro lado, más las ausencias de criterio político,
de estado de derecho, y de ESTADO, son los factores que causan
la degradación del medio ambiente que entorna el Riachuelo,
con sus nefastas consecuencias. El Riachuelo tiene concentraciones
de mercurio, zinc, plomo y cromo superiores en 50 veces a los
niveles máximos permitidos. La concentración de
E.Coli es similar al de una cloaca. Estamos ante una cloaca a
cielo abierto, detritos humanos e industriales, soberano foco
infeccioso. Contaminantes arrojados al “río”:
cadmio, mercurio, niquel, plomo, cromo, arsénico, selenio,
fenoles, bencenos, tolueno, hidrocarburos clorados, pesticidas,
herbicidas, plaguicidas, detritos humanos y animales, materiales
orgánicos en suspensión, detergentes, etc.
Riachuelo: una mega irresponsabilidad social.
Para bajar el nivel de contaminación del Riachuelo, antes
que trabajar sobre sus “aguas” y su lecho, hay que
hacerlo en su entorno, expandiendo la red cloacal (es común
la existencia de conexiones clandestinas de aguas servidas o residuales
de cualquier otra índole a conductos pluviales), extendiendo
la red de agua potable, introduciendo el servicio de recolección
de residuos domiciliarios en los asentamientos, eliminando los
basurales, y obligando a las industrias a una producción
limpia o a construir plantas para el tratamiento de sus residuos.
Solo el 3 % de las industrias que contaminan tienen instalados
procesos de depuración. Los terrenos de la cuenca, depreciados,
de bajo valor fiscal, convertidos en “tierras de nadie”,
se han transformado aceleradamente en el asiento del bolsón
de pobreza más extendido del país, donde se están
contaminando las aguas subterráneas y los alimentos de
huertas, granjas o manufacturados en el lugar. Vía cadena
alimentaria también nos están enfermando.
El crecimiento rápido y anárquico de barrios, villas
y asentamientos ilegales de la cuenca no se acompañó
de las inversiones necesarias en infraestructura y servicios.
Como consecuencia, existe un rápido aumento del número
de personas que viven precariamente y en hacinamiento extremo,
sin abastecimiento de agua, sin recolección de basura,
sin eliminación de excretas ni de aguas residuales.
La pobreza y la mala salud son fenómenos interrelacionados.
La esperanza de vida al nacer está cayendo debido a la
exposición de su población a agentes físicos
y químicos diversos. Favorecidas por descalabros ecológicos,
emergen nuevas enfermedades transmisibles – el SIDA es la
más conocida – y reemergen con creciente incidencia
la tuberculosis, el cólera, el paludismo, el dengue, la
fiebre amarilla y otras.
Los terrenos aluvionales de la cuenca, muy bajos y densamente
poblados, están sujetos a inundaciones periódicas
que durante las sudestadas ocurren de manera rápida y dramática.
La necesidad de socorrismo y evacuación es habitual. Cuando
llueve las letrinas rebosan y los basurales desparraman una variedad
de sustancias peligrosas a las zonas de vecindad y a los cauces.
Hoy, el discurso político infiere que hay que sanear la
cuenca Matanza – Riachuelo, pero la realidad muestra que
hay consenso entre los sectores económicos y políticos
para que los “grandes contaminadores” lo sigan haciendo,
incluso también para pequeños talleres clandestinos
que vuelcan sus ácidos en los desagües pluviales.
-CONNIVENCIA QUE NO TOLERAMOS MAS –
Pedimos que se haga público el listado de las 65 empresas
responsables del 80 % de la descarga de efluentes industriales
al “río” que cita el P.G.A. (AR – 0136)
el cual les otorgaba un plazo de 4 años para disminuir
y controlar la contaminación industrial, con un crédito
especial. Plazo que se venció, y nadie se hace cargo, incumplimiento
que además suma complicaciones para la renegociación
de los 90 millones de dólares que el B.I.D. todavía
dispone para la cuenca. El Banco Mundial, citando como fuente
al CEAMSE, afirmó que 20.000 establecimientos efectúan
vertidos de desechos industriales de distinto tipo en la cuenca,
de los cuales unas 14.000 pymes no hacen uso de ningún
tratamiento. Lo más justo y razonable sería que
todas las empresas contaminadoras, además de adecuar sus
efluentes, aportaran a un súper fondo de restitución
(la General Electric CO. deberá limpiar el río Hudson
del PCB que la compañía vertió al cauce por
más de dos décadas). Fábricas y empresarios
se beneficiaron económicamente durante muchísimos
años cargándole al Riachuelo y a la sociedad los
residuos que ellos no trataban. Esta es una forma simple y despreciable
de obtener ganancias, por industrias que luego aparecen patrocinando
“prestigiosas fundaciones” que organizan foros ambientalistas,
pero con el objetivo de: no señalar responsables, hacer
que la catarsis del vecino no trascienda, esmerilando permanentemente
su capacidad de protesta, tratar de contener la tremenda indignación
y el gran hartazgo del poblador ante tan viles comportamientos
de los dirigentes, distraer y correr el verdadero eje de atención,
no permitiendo hacer foco en las soluciones de fondo. Hoy la sociedad
va por un clamoroso NO VA MAS. Son muchos y a todo nivel, los
que hablan hipócritamente del saneamiento y muy pocos los
realmente comprometidos con hacer la gran obra. La industria vió
en esta cuenca llana, cercana al agua y a rutas de transporte
una zona ventajosa para su expansión. En las zonas pobres,
los costos del terreno, impuestos y otros gastos son más
bajos. El poder político y los recursos de la comunidad
para defenderse son débiles o inexistentes. Las áreas
de mayor ingreso son habitualmente más exitosas en la prevención
y el control del ingreso de industrias contaminantes. Lindante
a La Boca, y cruzando el Riachuelo, en Dock Sud, se encuentra
el muy peligroso polo petroquímico donde 50 empresas se
agolpan en 260 hectáreas. Refinerías de petróleo,
plantas de recepción y almacenaje de petróleo y
sus derivados, plantas de recepción y almacenaje de productos
químicos, planta de coque, central termoeléctrica,
industrias de procesos, empresas de transporte, amarres, areneras,
estaciones de servicio, un puerto con movimiento anual de 2700
buques y puentes de acceso con un movimiento automotor promedio
de 5500 vehículos diarios. Esta impresionante combinación
hace de este rincón una de las áreas estratégicas
más vulnerables de nuestro país desde el punto de
vista de seguridad nacional, y con los mayores índices
de contaminación del aire, cada tanto las nubes tóxicas
provocadas por accidentes químicos obligan a desalojar
a alumnos de las escuelas del lugar y muchos vecinos, en particular
niños, están sufriendo serias enfermedades. Un estudio
científico por monitoreo continuo del aire realizado entre
12/2001 y 03/2003 con financiamiento del gobierno japonés,
dio resultados escalofriantes, halló concentraciones muy
elevadas de benceno, metano, tolueno, xileno y otros hidrocarburos
en Dock Sud, de alta peligrosidad para la salud por su comprobado
efecto cancerígeno, también se halló un elevadísimo
porcentaje de plomo en sangre en niños de la zona, lo cual
puede generar en los mismos un severo retraso mental. No buscamos
victimar a las empresas, pero tampoco queremos que éstas
nos perjudiquen a nosotros. El Estado debe tutelar y promover
el bienestar general y no ceder ante la infame presión
de las muchas empresas y organismos implicados.
DESARROLLO SUSTENTABLE: es aquel que cubre las necesidades presentes
sin poner en riesgo la habilidad de generaciones futuras para
cubrir sus propias necesidades, de manera que sea sostenible económica,
social y ambientalmente (WCED 1987).
Este abandono es una vergonzosa afrenta que está afectando
la vida de cinco millones de habitantes que pretendemos vivir
en la cuenca, y configura delito de violación de los deberes
de funcionario público. Esto pone en evidencia una espuria
asociación ilícita entre el poder económico
contaminante y el poder político encargado de ejercer el
poder de policía de su jurisdicción. Arrojar metales
pesados venenosos al río es delito cuyo castigo es prisión
de cumplimiento efectivo, pero no existen casos ejemplificadores.
La profusión de leyes sancionadas y no aplicadas, sistemáticamente,
muestran precisamente y de manera abrumadora, las violaciones
permanentes al derecho por parte de los particulares y de quienes
debieran vigilar y controlar en ejercicio del poder de policía.
Hay aguda sospecha de malversación de caudales públicos
con impunidades persistentes, venalidad de funcionarios, chantaje
de empresarios que amenazan con cerrar las fuentes de trabajo,
etc. También se reconoce una grave indefinición
legislativa debida a la superposición de diversas normas
de distinto origen, lo que produce vacíos e inconsistencias
normativas, dificultando aún más el ordenamiento
y el contralor de la cuenca. Las muchas y muy heterogéneas
jurisdicciones competentes, han tornado asistemática e
ineficiente la auditoría de la zona (entes nacionales,
entes de la Ciudad de Bs. As., entes de la Provincia de Bs. As.
y 11 Municipios) y a la hora de hacerse cargo, nadie quiere “atajar
el penal”. ¿Habrá municipalidades que contaminan?.
El expediente administrativo Nº 10.110/CEMR/01 propicia un
proyecto de Decreto Nacional creando una autoridad de cuenca con
poder de policía para el control de contaminación
hídrica en el ámbito de la Cuenca Matanza –
Riachuelo.
El ser humano es parte de la naturaleza, de modo que al dañarla
se daña a si mismo. A través del concepto de desarrollo
sustentable y ecoeficiencia, cada vez más empresas debieran
encaminarse a una gestión ambiental propia y colaborar
activamente en revertir la degradación generada, pero espúrios
intereses se siguen imponiendo por sobre los valores éticos
y morales, la ecuación costo-beneficio priva por sobre
el concepto social de cooperación y solidaridad y los anestesia
ante el enorme daño que producen. Aún no percibieron
que en el mundo la protección ambiental es la nueva fuente
de crecimiento económico. Competitividad + Sustentabilidad
es la clave.
La recomposición del daño ambiental, debiera necesitar
una cobertura de seguro para paliar los costos de la indemnización,
así los controles y contra controles serán permanentes,
ya que el empresario va a tomar todas las prevenciones necesarias
para minimizar su prima y la compañía de seguros
va a cerciorarse de que las tome para no tener que responder –
pagar, y así se cerraría el circuito. Los daños
ambientales son imprescriptibles y deben indemnizarse para su
reparación, caso contrario se legitimaría un enriquecimiento
sin causa y consolidaríamos definitivamente el delictivo
vicio de contaminar. En defensa de estos derechos debiera otorgarse
el beneficio de litigar sin gastos, pues de no ser así,
sería ilusoria la protección y legitimación
prevista en la Constitución por la imposibilidad de asumir
los elevados costos propios de este tipo de juicios. El objetivo
final es ir por una reparación ambiental y no por un resarcimiento
patrimonial que por lo general no alcanza para sanear el daño
o se desvían los fondos a otros destinos. Quien no acate
la legislación ambiental, debiera ser acusado además,
de eco-dumping y el presidente de la empresa contaminante debiera
ir preso. Muchísimas industrias de la cuenca no responden
al principio de “RSE” responsabilidad social empresaria.
LAS NACIONES NO MUEREN POR SER POBRES, MUEREN POR SER INMORALES.
El Riachuelo desemboca en el Río de La Plata, muy cerca
de donde Aguas Argentinas tiene importantes tomas de agua para
potabilizar. (En Bernal, a 2,4 km. y en Palermo a 1,1 km. de la
costa). ¿Puede un río ser “cloaca y bebedero”
a la vez ?. Es como si alguien hiciera desembocar la cloaca en
su pileta y después de sacar un balde de esa misma agua,
con un tratamiento de cloro, se lo diera de beber a sus hijos.
Debido a la enorme contaminación del Matanza – Riachuelo,
la Empresa potabilizadora debe buscar sus tomas de agua penetrando
cada vez más en el Río de La Plata. Aguas Argentinas
determinó que las aguas del Río de la Plata que
se encuentran entre la zona de la costa y los 2.500 mts., deben
ser consideradas como de mediocre o regular calidad, no aptas
para el consumo humano, aún bajo tratamiento. Se ha estudiado
que el Riachuelo constituye una de las principales descargas de
cromo al Río de la Plata (Lammel 1997). ¿ Podremos
tener solucionado el tema de la polución antes de tener
que pedirles agua a nuestros hermanos uruguayos ? . Argentina
firmó el Tratado de Montevideo el cual prohíbe echar
aguas sucias y material orgánico e inorgánico al
Río de la Plata. Nuestro “río” nos horroriza,
ya no sirve para alimentar, ni para recrear, entretener o refrescar
a quienes habitan en sus orillas, solo sirve para envenenarlos.
El 30 % de la mortalidad infantil tiene origen en enfermedades
hídricas, evitables con el abastecimiento de agua segura.
La ONU señala que el 80 % de las muertes en los países
en vías de desarrollo derivan del consumo del agua no potable
y de falta de sistemas de saneamientos. Las cifras golpean con
especial virulencia a los menores de 5 años: 6.000 niños
mueren a diario en el mundo de alguna enfermedad relacionada con
el consumo de agua no potable y con las malas condiciones sanitarias
(un niño cada 14 segundos).
Numerosos enclaves localizados en Quilmes (Barrio Santísima
Trinidad), en Ingeniero Budge, etc, carecen de agua. Utilizan
agua de lluvia levantada en tanques, pero no alcanza, y las mismas
enfermedades que ocurren por beber agua contaminada, pueden también
ocurrir por no tener agua para aseo y no poder lavarse las manos
(vía fecal – oral). Por esta causa puede producirse
también una variedad de enfermedades cutáneas. Las
infestaciones por ácaros (sarna) o por piojos (pediculosis)
son manifestaciones muy comunes.
7 millones de personas mueren cada año en el mundo por
enfermedades causadas por las aguas contaminadas.
El agua es nuestro alimento vital y el disolvente de todos los
demás, regula la temperatura corporal, en todas las edades
mantener una correcta hidratación es vital para la salud,
transporta nutrientes a los tejidos y representa el 70 % del peso
total de un individuo, pero nada hacemos por tener aguas seguras
ni por el saneamiento de nuestros insalubres ríos, máxime
sabiendo que menos del 3 % del agua disponible en el planeta es
potabilizable.
Las autoridades y el sistema en general parecen sordos, ciegos
e inconmovibles ante tan graves, precisas y reiteradas denuncias.
Resulta inaceptable, desde todo punto de vista, técnico
– científico, y socio – institucional, la actitud
de los funcionarios de todas las administraciones gobernantes.
Ya hace 140 años Domingo Faustino Sarmiento, gran propulsor
de obras públicas, fomentaba la construcción de
cloacas y la provisión de agua corriente, manifestando
que el costo de dichas inversiones eran muy inferiores a lo que
se gastaba en salud por no contar con esas imprescindibles instalaciones
sanitarias. Hoy la brecha de costos se agrandó aún
más a favor de la construcción de la obra pública,
en virtud de que los valores de medicina se hicieron muy onerosos
y lo opuesto ocurrió con las construcciones sanitarias.
Resulta intolerable, en una sociedad civilizada, privar los servicios
de agua potable y cloacas, pues son derechos humanos elementales
y prioritarios. La importancia que una sociedad y su dirigencia
le otorga al tema, se ve reflejada indefectiblemente en los recursos
que se destinan para la atención del mismo. El costo de
perder recursos como el agua y el suelo puede resultar extremadamente
oneroso para una ciudad de la magnitud como es Buenos Aires.
Un Riachuelo hiper enfermo, produce cuantiosas pérdidas
humanas y materiales.
Un Riachuelo saneado, aún sumando el costo de obras, produce
cuantiosos beneficios humanos y materiales.
Lentitud e ineptitud, son signos de decrepitud. La vieja clase
dirigencial no está demostrando la capacidad que nuestra
mínima expectativa reclama. Es hora de transformar lo gastado
por consultorías, estudios técnicos, análisis
internacionales, investigaciones de factibilidad, censos, ambientología,
lecturas de estratos profundos, etc.; en inversión, concretando
los objetivos que le dieron origen. La Cuenca Matanza –
Riachuelo no está subdiagnosticada, está subejecutada
y subadministrada por algunos FUNCIONARIOS QUE SON LA DEFUNCIÓN.
De los 250 millones de Dólares que el B.I.D. tenía
dispuestos para las obras de saneamiento (crédito 1059/OC-AR
año 1997 para amortizarse en 20 años), hoy quedan
90 millones a refinanciar, pues 150 millones fueron inconsultamente
desviados a “planes sociales”. Unicamente se aplicaron
a la Cuenca 7 millones de Dólares, de los cuales sólo
un millón se destinó a obras, pues el saldo se aplicó
a estudios de consultorías y pagamos en concepto de tasa
de compromiso (multa por no usar el préstamo) la suma de
¡¡¡6 millones de Dólares!!!. Es intolerable
que el Presupuesto Nacional 2003 destine CERO PESOS para paliar
semejante degradación, fuente de infinitas enfermedades,
inseguridad creciente y atraso socio económico, es indignante
que con total descaro nos quieran explicar que no tenemos dinero
para hacer obras en el RIACHUELO, cuando si lo tenemos para pagar
intereses punitorios por no usar el dinero que nos dieron para
hacer obras en el RIACHUELO, y es desconcertante que ese dinero
está disponible y sin utilizarse desde 1997. Aunque sea
increíble, es notoria la enorme presión de algunos
centros de poder económicos para sostener el statu quo
y que el Riachuelo siga siendo el gran vertedero de venenos.
El informe de la Naciones Unidas sobre el Desarrollo de Recursos
Hídricos baraja dos eventuales escenarios futuros, siempre
teniendo en cuenta los 5.000 millones de personas más que
se prevé vivan en el planeta a mediados del presente siglo.
En el más optimista, 2.000 millones de personas, en 48
países sufrirán escasez de agua. En el peor de los
casos, serían 7.000 millones en 60 países. En ambos
supuestos, cabe esperar que el agua se convierta en una fuente
cada vez mayor de conflicto entre los países. De las 1831
interacciones a causa del agua estudiadas, 1228 son de índole
cooperativa y desembocaron en la firma de unos 200 tratados sobre
reparto de aguas y construcción de represas. Los conflictos
sumaron 507, pero solamente 37 revistieron un carácter
violento, y de estos tan solo 21 se tradujeron en operaciones
militares (informe ONU). La principal fuente de suministro de
alimento para la humanidad es la agricultura y ésta utiliza
casi el 70 % de todos los recursos de agua dulce disponibles.
Las previsiones más apocalípticas hablan de un importante
descenso de la cosecha de grano en un plazo de 20 años
como consecuencia de la escasez de agua, que dispararía
el precio de los alimentos. Atento a esto, cuesta creer como en
Argentina nuestros funcionarios esconden la cabeza, permitiendo
desde hace más de 100 años que un bien tan escaso
como el agua de nuestro río se siga pudriendo, siendo además
la red hídrica más contaminada del mundo. Argentina,
despierta o vendrán por ella. Agua, oro blanco del futuro,
al que hoy una mitad contamina y otra mitad derrocha.
El agua y el aire, fuente y sustento de vida, al contaminarse,
se han transformado en los criminales más peligrosos del
planeta: matan 27.000 personas todos los días.
El Riachuelo parece un torrente de pus que escapa a raudales de
la herida abierta en el seno gangrenado de la tierra (La Nación
– Enero 1871), y hoy todo sigue igual, es una elocuente
radiografía de la desidia (negligente madre de la miseria)
que imperó e impera en nuestro país.
¿Hemos enloquecido? SI, pues la inconsciencia se está
imponiendo al razonamiento y al sentido común.
¿Somos irresponsables? SI, pues la lucidez hace la “vista
gorda”.
La grave crisis social, política y económica que
afecta a la Argentina plantea la obligación de revalorizar
la deteriorada noción de lo ambiental, en virtud de que
en las administraciones de los últimos gobiernos ha sufrido
una indudable pérdida de jerarquía institucional.
Esta desjerarquización le hizo perder competencias, presupuesto
y quedar fuera de las reuniones de gabinete del Poder Ejecutivo
Nacional y Provincial (Buenos Aires). Los temas ambientales constituyen
un aspecto medular para promover un adecuado desarrollo sustentable,
y deben tener rango ministerial dependiendo directamente de Presidencia
de la Nación y del gobernador de la Provincia, según
corresponda.
El agua, la tierra y el aire son un bien social cuyo cuidado y
conservación configura una sagrada y absoluta prioridad
humanitaria y de derecho constitucional que no admite especulaciones
pecuniarias, ni de ninguna otra índole. Dios perdona siempre,
el hombre a veces, la naturaleza nunca, por lo que debemos acompañarla
para no desaparecer como especie. Es una atrocidad notoria y espeluznante
la displicencia del Estado Nacional, Provincial y Porteño
para con el saneamiento de la cuenca Matanza – Riachuelo.
La situación de morbi – mortalidad no los conmueve
ni los inmuta.
La indiferencia demuele y es mas cruel que el odio.
Nos están enfermando y matando, es necesario que salvemos
nuestra agua, nuestro aire, y nuestra tierra, que los mantengamos
limpios y saludables para que la gente, las plantas y los animales
siempre tengan para beber, respirar y no se enfermen, para que
los peces y distintas especies tengan un lugar donde vivir y desarrollarse.
Debiera declararse a la Cuenca Matanza – Ricahuelo: zona
de emergencia sanitaria – ambiental. No realizar las obras
de saneamiento es un crimen y un acto suicida.
El cuadro de situación que aquí narramos, fue denunciado
ante el Defensor del Pueblo de la Nación con actuación
Nº 9924/02; ante el Defensor del Pueblo de la Ciudad de Bs.
As. con actuación Nº 7376/02; en Policía Federal,
Departamento Delitos Ecológicos, incorporado en la causa
Nº 782 del Juzgado Federal Nº 2 de Lomas de Zamora –
Secretaría Nº 4 – Fiscalía Federal Nº
1. Además fue denunciado en Presidencia de la Nación,
Jefatura Gabinete de Ministros, distintos Ministerios y organismos
nacionales como el CEMR y el INA entre otros, ante el Jefe de
Gobierno de la Ciudad de Bs. As. Y las secretarías responsables
del tema, ante el Gobierno de la Provincia de Bs. As. y ministerios
respectivos. En todas las comisiones de ecología, medio
ambiente y salud que funcionan en la Legislatura Porteña,
el Congreso Nacional y el Palacio Legislativo de la Provincia
de Bs. As. También en distintos medios de comunicación
masiva:
la voluntad política
no aparece
la inacción es total
reina la impunidad
La cuenca Matanza – Riachuelo es un dramático ejemplo
de desarrollo no sustentable.
¿Qué “poder” sostiene lo insustentable?
La historia acredita que distintas utopías fueron anticipos
de realidades. En la utopía está la inteligencia
de los sueños, está la esperanza, la creatividad,
el progreso y la lucha que son signos de vida. En la resignación
está el alma de los escépticos, de los esclavos
y de los que marchan precozmente hacia la muerte.
Ninguna empresa humana hubiera llegado a realizarse si un hombre
no hubiese soñado que era necesaria, otro la creyera posible
y un tercero la considerase indispensable, ejemplo de esto es
que entre los años 1994 y 1998 hemos materializado en el
barrio las obras de control de inundaciones después de
una vida de padecimientos.
La diferencia entre lo posible y lo imposible, es que esto último
insume un poco más de tiempo.
“Las grandes obras
las sueñan los santos locos
las hacen los luchadores natos
las aprueban los felices cuerdos
y las critican los inútiles crónicos”
Sería vergonzoso y lamentable que debamos recurrir a foros
internacionales para hacer valer nuestro derecho a la vida, y
que tengamos que cortar todos los puentes que cruzan el oprobioso
Matanza – Riachuelo en desesperada acción de protesta.
La postergación y el riesgo al que estamos siendo sometidos
no tiene parangón y no resiste más dilaciones.
El Gobierno Nacional, el de la Provincia de Buenos Aires con algunos
de sus municipios y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires nos
adeudan históricamente muchísimo respeto. Es gravísima
la inacción oficial. Es una herida abierta e infectada
generada por todas las administraciones que han pasado por el
poder.
Los señores funcionarios, saben que necesitamos hechos
y soluciones inmediatas y concretas, pero no les importa. El Estado,
es verdugo y víctima, es testigo y actor, es juez y parte,
y es el eterno ausente o cómplice. ¿ Hasta cuando
?. La Cuenca Matanza – Riachuelo es el paradigma de la contaminación
y de la degradación que generan las políticas públicas
y privadas cuando son equivocadas o no existen. Es un ejemplo
de derroche, falta de prevención y desvergüenza. El
ESTADO está capturado por una elite de líderes privados
y públicos que lo ponen a su servicio, motivo por el cual
no está al servicio de los ciudadanos.
La zona sur de la Ciudad de Buenos Aires, en las últimas
dos décadas perdió el 20% de sus vecinos nativos
o con identidad barrial, como consecuencia del manifiesto nivel
de abandono de los distintos gobiernos y el crecimiento aluvional
de asentamientos que degradan la calidad y estilo de vida del
porteño. El Riachuelo es emblemático para desenmascarar
los nefastos modos de hacer política de muchos dirigentes.
LOS VECINOS DE LA CUENCA ESTAMOS HARTOS de ser atacados impunemente
y con todo éxito, por la corrupción y la ineficiencia.
Asociación de Vecinos La Boca, apela a toda la sociedad,
necesitamos hacer oír nuestro grito de socorro, buscamos
amplificar y repotenciar con la comunidad nuestro dolor por la
única catástrofe ecológica que en el mundo
va a cumplir dos siglos sin que el Estado se ocupe de erradicarla.
Requerimos de vuestras adhesiones y de vuestras ideas constructivas
sobre el particular. Si la clase dirigente que tuvimos, fracasó,
seamos creativos como ciudadanos para gestionar unidos, una masiva
protesta con propuestas viables.
Reclamamos un respaldo unánime para generar un fuerte movimiento,
una RED prestigiosa, inteligente y pujante de ONG´s, universidades,
cámaras empresariales, colegios profesionales, y toda aquella
institución que entre sus objetivos pueda estar el defender
la “VIDA” de 5.000.000 seres humanos que habitamos
la Cuenca Matanza – Riachuelo, 15% de la población
de la República Argentina, más todo el resto de
la ciudadanía por el efecto “derrame difusivo”.
Asociación de Vecinos La Boca, desea fervientemente que
un grupo solidario, multisectorial, transdisciplinario y representativo,
intente con capacidad de lucha y de gestión, socorrer y
salvar la degradante proyección de nuestro “río”,
persuadiendo al poder político e iniciar así esta
titánica y meritoria tarea. No descartamos generar un proyecto
de iniciativa popular con firmas, aunque esperamos que no sea
necesario.
Estamos plenamente convencidos que si la sociedad en su conjunto
no asume el protagonismo ante esta histórica y calamitosa
afrenta pública, la misma se puede eternizar. La bomba
ambiental del Riachuelo ya estalló estrepitosamente con
la epidemia de cólera en 1867 y las 16.000 humanidades
que ya se cobró en 1871 con la epidemia de fiebre amarilla.
Producto del avance de las ciencias médicas, los productos
farmacológicos, controlan mejor las enfermedades producidas
por la contaminación y generalmente no impactan hoy con
muertes rápidas, pero sí nos deterioran, debilitan
y matan lenta, progresiva e infaliblemente. La bomba ambiental
estalla silenciosa y continuamente todos los días. El impacto
en la población es inadmisible y de altísimo riesgo,
el tejido social enfermo y el círculo vicioso de la miseria
ya requiere imperativamente una urgente e impostergable intervención
transdisciplinaria para su recuperación.
Ponemos a consideración nuestra moción fundamental,
sin la cual consideramos sería muy difícil que tenga
oportunidad de realización cualquier noble objetivo sobre
la Cuenca.
Asociación de Vecinos La Boca propone que las instituciones
que consideran entre sus objetivos pueda estar el saneamiento
de la Cuenca Matanza – Riachuelo en todos los aspectos que
hagan al habitat y la ecología, tomen la antorcha, presionen
positivamente y adhieran a una RED que tendría como metas
básicas:
- Proveerle a esta temática el rango de “POLÍTICA
DE ESTADO”, por acuerdo entre el Presidente de la Nación,
el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires y el Jefe de Gobierno
de la Ciudad de Buenos Aires.
- Promover la instalación en las agendas políticas
de los Gobiernos: Nacional, Provincial, Municipales y de la
Ciudad de Buenos Aires, el objetivo del saneamiento de la Cuenca
Matanza – Riachuelo.
- Promover que el compromiso de estas autoridades sea:
* Otorgar desde el gobierno una estructura jurídica con
capacidad de financiación y de gestión, que enfatice
el concepto de unidad de cuenca (Ley 25688), superando las gestiones
jurisdiccionales, parciales o fragmentarias, centralizando el
poder de policía para que haga posible avanzar en el
proyecto de saneamiento de la misma, hacia un objetivo integral
de desarrollo.
* Asignar desde el gobierno partidas presupuestarias destinadas
unívocamente al mejoramiento de la Cuenca en sus aspectos
ecológicos y de habitabilidad. Recuperar el préstamo
original del B.I.D.
* Concretar desde el gobierno la revisión del Plan de
Gestión Ambiental de la Cuenca y en base a las conclusiones
implementar un firme plan de acción.
* Ejecución del Plan de Acción Ambiental.
- Peticionar información sobre la Cuenca.
- Impulsar la defensa de los derechos constitucionales sobre
la misma.
- Lograr una representación ecuánime dentro de
la estructura jurídica, respecto de la Nación,
la Ciudad de Buenos Aires, la Provincia de Buenos Aires, los
Municipios con competencia, cámaras empresariales, Universidades,
ONG´s y colegios profesionales. Es necesario un propósito
articulador.
- Concebir la Cuenca del Matanza – Riachuelo como eje
vertebrador de gran potencialidad para el AMBA (Area Metropolitana
de Buenos Aires), es una oportunidad de desarrollo social, urbanístico,
económico, industrial y ecológico, capaz de recuperar
las potencialidades del conurbano sur.
Además exigimos:
A. Sean retirados los 17 cascos hundidos y los 67 amarrados en
la costa.
B. Se limpie el “espejo de agua”.
C. Se provea de cloacas al 55% de los habitantes de la Cuenca
que carecen de ellas.
D. Se provea de agua potable al 35 % de los habitantes de la Cuenca
que no la poseen.
E. Se proceda a la recolección de residuos a lo largo de
toda la Cuenca, fundamentalmente en los 13 asentamientos precarios
(500.000 personas) que crecieron incontroladamente en el curso
inferior del Riachuelo como corolario de la grave crisis socio
económica.
F. Se erradiquen los 42 basurales a cielo abierto que se hallan
en la Cuenca.
G. Se limpien y ordenen los terraplenes y taludes que bordean
el “río”.
H. Se obligue a las industrias a instalar plantas para tratamiento
de residuos industriales o generar procesos tecnológicos
de producción limpia que minimicen la contaminación
a vertido cero con incentivos financieros y fiscales, créditos
blandos, incentivos para la certificación de ISO 14000,
etc. Las empresas que se instalen en nuestra geografía,
no deben autorregularse como propone el ALCA, sino que serán
alcanzadas por todos los controles de protección ambiental
y legal de nuestro territorio.
I. Que Aguas Argentinas; el ETOSS; CEAMSE; Secretaría de
Obras y Servicios Públicos del Gobierno de la Ciudad de
Bs. As.; ENOHSA; Secretaría de Obras Públicas del
Gbno. de la Ciudad de Buenos Aires; Subsecretaría de Política
Ambiental de la Provincia de Buenos Aires; Ministerio de Infraestructura,
Vivienda y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos
Aires; AGOSBA; ORAB; Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo
Sustentable de la Nación; la Subsecretaría de Recursos
Hídricos nacional y Comité Matanza – Riachuelo
(año 1995) realicen las obras de infraestructura indispensables
que les competen.
J. Que los organismos que actualmente deberían ejercer
el poder de policía sobre la Cuenca: Secretaría
de Medio Ambiente y Planeamiento Urbano del Gobierno de la Ciudad
de Buenos Aires, Secretaría de Gobierno y Control del Gobierno
de la Ciudad de Buenos Aires, Policía Federal Argentina,
INA; Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable
(decretos Nº 776/92 y 1455/92); Administración General
de Puertos; Prefectura Naval Argentina y en la Provincia de Buenos
Aires: Ministerio de la Producción, la Subsecretaría
de Política Ambiental, los 11 Municipios de la Cuenca (Avellaneda,
Lanús, Lomas de Zamora, Alte. Brown, Merlo, La Matanza,
Esteban Echeverría, Ezeiza, Marcos Paz, Las Heras y Cañuelas)
desde sus respectivas secretarías de política ambiental
y la Policía Bonaerense, lo hagan en forma efectiva, castigando
severamente a los agentes contaminantes por acción u omisión.
K. Hacer que a beneficiarios del Plan Trabajar, se los aplique
a la limpieza del Matanza - Riachuelo y su Cuenca.
L. Se mantenga en forma permanente un control sobre la salud de
la población, el suelo, el aire y el agua a lo largo de
toda la Cuenca.
M. Se impida el ascenso de las napas freáticas que asoman
en la superficie. Realizar un mapa hidrogeológico de todo
el territorio del Area Metropolitana Buenos Aires.
N. Se incentive el turismo, la recreación, los emprendimientos
habitacionales, la industria limpia, el comercio en todas sus
formas y el fortalecimiento de las PYMES, seduciendo las inversiones
privadas para generar fuentes de trabajo.
O. Que el Riachuelo vuelva a ser navegable. Generar el corredor
multimodal de transporte: Dock Sud, Avellaneda, Barracas, La Matanza,
Mercado Central, Aeropuerto de Ezeiza; meta central para el desarrollo
protagónico del rol regional conurbano y descongestionador
de camiones para el sur de la Ciudad de Buenos Aires.
P. Se realicen investigaciones epidemiológicas y toxicológicas
sobre los efectos de los contaminantes en la salud, especialmente
en las áreas más castigadas por la contaminación,
según resolución del Defensor del Pueblo de la Nación
Nº 31/03 y resolución del Defensor del Pueblo de la
Ciudad de Buenos Aires N º 2285/03.
Q. Lograr la continuidad de la vialidad ribereña en ambas
márgenes. Adicionar puentes viales y arreglar los existentes.
R. La desafectación progresiva del Polo Petroquímico
Dock Sud por su máxima peligrosidad.
S. Una cobertura de seguro empresarial para la recomposición
del daño ambiental.
T. Prisión efectiva para los presidentes de las empresas
contaminantes y para los funcionarios que detentando poder de
policía en la cuenca, no lo ejercieran.
Debemos impedir: la corrupción, la burocracia, la mediocridad,
el desvío de fondos, la incompetencia, la ineficacia, la
mentira, la irresponsabilidad, la ilegalidad, la insalubridad,
la inseguridad, la hipocresía, la ausencia de controles,
la distracción, la apatía, el “zafe”,
pues nos llevaron a la situación que hoy padecemos.
Todos por el riachuelo
SOLICITAMOS SU INDISPENSABLE COLABORACIÓN.
¿Hasta cuando inspiraremos el aliento y beberemos la podredumbre
de este gran cadáver hediondo tendido al sur de nuestra
Ciudad?.
Si por la noche no pudiéramos ver las estrellas, sería
muy grave y alarmante; si el “río” no tiene
vida e incita a la muerte, ¿Ud. que opina?
Exprésenos su sentir a nuestro e-mail: asociacionvecinoslaboca@speedy.com.ar
Si comparte el objetivo rogamos publique el documento o reenvíe
el mismo a quienes Ud. crea conveniente y promovamos una cadena
solidaria pro saneamiento de la Cuenca Matanza – Riachuelo,
por la vida de 5.000.000 de seres humanos que la habitamos.
PEDIMOS JUSTICIA, para evitar que una turba social protagonice
episodios no deseados.
Necesitamos contar con vuestra activa participación. Esta
batalla que nos compromete a todos, necesita pasión, amor
y talento.
<<<
riachuelo >>>
vamos por su resurrección
Aguardando vuestra pronta adhesión, saludamos a Uds.
muy atentamente.
Cristina Fins - Vicepresidente
Juan C. Penco - Secretario
Alfredo Alberti - Presidente
Aristóbulo del Valle 282 – (1161) Cdad. de Bs. As.-
Te: 4361-9687 Tel/Fax: 4301-6313/4014
e- mail: asociacionvecinoslaboca@speedy.com.ar
Fuentes: Clarín, La Nación, La Prensa,
Rev. Unica, Mundo Hospitalario, OMS, ONU, BID, Defensoría
del Pueblo de la Nación, Defensoría del Pueblo de
la Ciudad de Buenos Aires, Plan de Gestión Ambiental y
de Manejo de la Cuenca Hídrica Matanza – Riachuelo
(1995), Comité Ejecutor del Plan de Gestión Ambiental
y de la Cuenca Hídrica del río Matanza – Riachuelo
(Anexo 1999)