Marta
Dodero Planificadora Urbana y Regional
1. Queremos
una ciudad limpia, con veredas despejadas, adaptadas para que
los peatones puedan caminar, encontrarse, hablar, interactuar.
Queremos que de las veredas desaparezcan los accesos a los subterráneos,
los kioscos de diarios, los puestos de flores, las ventilaciones
cloacales. los pares telefónicos y cualquier otro objeto perteneciente
a empresas de servicios o privados que usurpen el espacio peatonal;
debiendo disponerse dentro de los límites parcelarios delimitados
por las líneas municipales.
2. Queremos
el espacio aéreo de la ciudad despejado. Queremos recuperar
los frentes de los edificios con su arquitectura original y
no verlos convertidos en soportes publicitarios. Queremos erradicar
las marquesinas de los comercios, tipificando de acuerdo con
los interesados, por comuna, los perfiles aceptables para el
equilibrado reconocimiento del comercio. Queremos circunscribir
la publicidad a las pancartas oficiales a nivel peatonal, en
un máximo de dos por cuadra. Queremos que todo cartel sobre
terrazas, sobre edificios, en columna sobre vereda, sobre rutas
o autopistas sea desmontado en un proceso de dos años monitoreado
por cada comuna. Durante el mes previo a los actos electorales,
se permitirán en ligares designados específicamente, la colocación
de pancartas o biombos removibles por tiempos determinados.
Todo cableado de cualquier naturaleza, será ubicado en canales
apropiados, bajo piso o contra fachadas en canaletas cubiertas.
3. Queremos
una ciudad forestada. Queremos que en cada cuadra de la ciudad
haya por lo menos 3 árboles por vereda, lo que hace un total
de 6 árboles por cuadra, preferentemente acompañando a las paradas
de transporte y complementado con bancos de descanso. En los
lugares dónde no existan comercios se podrá forestar más, dependiendo
en cada caso de las especies elegidas, tema que será decidido
por los vecinos de cada comuna. Queremos que cada 300m se habilite
una plaza barrial, a razón de 0,5m2 por habitante, cada.500m
una ínter barrial a razón de 1m2 por habitante y a no más de
30 minutos de viaje, la habilitación de un parque zonal, a razón
de 2,5m2/ 4m2 por habitante, con disponibilidades para deportes
mínimos: básquet, bochas y picados cercados con juegos para
chicos y retreta para conjuntos musicales. Queremos una ciudad
que sobrepase el mínimo de 10m2 de espacio verde por habitante.
4. Queremos
una ciudad consolidada, estando vedada la modificación de las
tipologías, los factores de uso del suelo y el englobamiento
o división de parcelas, entendiendo por áreas consolidadas todos
aquellas que cuentan con todos los servicios y tienen más del
75% de sus parcelas construidas. Queremos conservar las identidades
de nuestros barrios preservando loa ámbitos vecinales, impidiendo
por todos los medios la belgranización manteniendo densidades
de ocupación equilibradas. Queremos que las plusvalías generadas
por la evolución urbana sean revertidas en mejoras para la ciudad,
en vez de ser usurpadas como hasta ahora por la corporación
de la industria de la especulación inmobiliaria y los funcionarios
cómplices de turno.
5. Queremos
una ciudad en la que ningún ciudadano deba viajar más
de ¾ de hora para ir a su trabajo. Una ciudad dónde las guarderías
estén cada 200 a 300m, las escuelas primarias y los preescolares
estén a un radio de captación de 500 metros ; las escuelas secundarias
a radios de menos de 2000 metros. La capacidad de dichos establecimientos
es función de la población a la que sirven. Dentro de los barrios
deben completarse estas instalaciones con bibliotecas y salas
para espectáculos públicos del vecindario.
6. Queremos
que se erradiquen los estacionamientos de la vía pública dotando
a las unidades de vivienda de los respectivos espacios para
estacionar y que se generen en las áreas de servicios comerciales
espacios a tal fin.
7.
Queremos que se modifiquen los art.....del Código
mal llamado de Planeamiento Urbano, hasta tanto no se consiga
implementar el PUA con el acuerdo de las agrupaciones vecinales
que expresan sus necesidades cotidianamente en distintas manifestaciones
y que no han sido convocadas hasta ahora para participar en
elaboración alguna.
8.
Queremos barrios sin torres, los aumentos de población
producen desequilibrios en: provisión de servicios, carencia
de plazas en establecimientos educativos y sanitarios, proliferación
de tránsito y personas, aumento concentrado de demandas comerciales,
imposibilidad de adaptación a la sobre población, abandono de
los espacios públicos por incapacidad de respuesta, aumento
del descontrol. Queremos una ciudad donde cada ciudadano tenga
un lugar para desarrollar su vida libre y creativamente, donde
cada uno tenga un lugar para vivir, trabajar, circular, interactuar,
pasear y realizarse como ser humano sin tener que pujar
para los espacios requeridos para cumplir con sus necesidades
vitales y sociales.
Las fricciones, las presiones por
hacerse de un espacio para actuar y ser socialmente, generan
frustración al no cristalizarse, la suma de esas frustraciones
generan resentimiento; los resentimientos crónicos generan rebeldías
y ellas se transforman en reacciones violentas.
Hoy hay legiones de conciudadanos
sin lugar, que conviven dentro de los mismos espacios comunes.
Son cientos de miles los habitantes expulsados de sus sitios
de origen por la pobreza y sometidos a la postergación por la
falta de oportunidades en la gran ciudad cada vez más plegada
sobre las conveniencias macro empresariales de la globalización.
En un país con 3.200.000 Km2 hay
infinidad de ciudades intermedias con aptitud de crecimiento
organizado de acuerdo a planes concertados de radicación de
empleos y población por etapas.
“Dios puede abrir filiales para
atender en el interior”.
Miremos enteros a quienes somos,
somos con los frustrados, reconozcamos nuestra totalidad, somos
con los postergados, hagámonos cargo del país que debemos poblar
y habitar.
Descongestionemos la ciudad que
está completa, Buenos Aires está colapsada, no hay más lugar.
Descentralicemos empleos, servicios,
vivienda y población.
No queremos seguir apilándonos
en cubículos que nos aíslan y nos inmovilizan.
Las calles no soportan más vehículos.
Las veredas no sirven más para
caminar.
El aire ya no es respirable.
Los ruidos no nos dejan pensar.
Hay 3.200.000 Km2 disponibles,
si es que ya no los hemos vendido.