Las cosas que digo en este artículo son hechos que todos
pueden comprobar. Son mucho más que opiniones.
Lo artificial es útil. Esto es muy obvio y evidente,
no es necesario decirlo, TODOS lo sabemos, hasta un chico de tres
años lo sabe. Lo artificial sirve para estar cómodos,
defendernos del frío, de la lluvia, y miles de otras cosas.
No negamos eso.
Pero la corriente mas fuerte de las que hay en la sociedad moderna
niega la naturaleza, o no la tiene en cuenta lo suficiente en
sí misma, la ve solamente como “recursos naturales”,
algo que está ahí nada mas que “para”
ser usado, consumido, destruido. Puede ser que la sociedad moderna
no haga esto totalmente, pero sí demasiado. No lo hacen
todos, pero sí lo hacen demasiadas personas.
La arquitectura y la industria llevan cada vez mas a obligar
a todas las personas a relacionarse casi únicamente con
otras personas y con lo artificial sin vida: paredes, pisos y
máquinas, techos, cemento, ropa, automóviles, televisión,
zapatos, muebles, etc. La mayoría de la gente de ciudad
no puede elegir otra cosa, porque una parte demasiado grande de
su experiencia y su conocimiento es sobre cosas artificiales y
personas.
Y es necesario relacionarse con la naturaleza. Hace bien. Esto
es así porque la especie humana se originó en la
naturaleza: bosques de árboles imponentes, prados donde
se oye el rumor del viento, montañas inmensas, playas soleadas,
lagos hermosos. Necesitamos estar en esos lugares, en los paisajes
naturales verdaderos con su belleza y su aventura, sus sorpresas
y misterios, la espontaneidad de los pájaros, mariposas
y muchos otros seres vivos.
Pero la persona de ciudad tiene muy pocas oportunidades para
conocer la naturaleza y para desarrollar afecto hacia lo silvestre.
En cambio la propaganda, y muchas otras cosas de la experiencia
de todos los días, impulsan a los habitantes de las ciudades
a formarse la idea de que lo único importante, o lo mas
importante –después de relacionarse con otras personas
- es comprar objetos producidos por la industria, los mas que
se pueda.
NO decimos que lo artificial sea todo malo. La palabra”artificial”
está relacionada con la palabra “arte”. Pero
el concepto de lo artificial se relaciona con lo falso, falsificado,
el engaño, la mentira, lo que no es verdadero, y eso no
puede ser bueno.
Todos vemos que hay una diferencia muy grande entre una fruta
de verdad y una de plástico, por eso a nadie se le ocurriría
comer uvas de plástico. No solamente no tienen vitaminas,
sabor y una consistencia agradable y masticable como las verdaderas,
pueden causar, no placer y salud, sino hasta muerte por tapar
el intestino.
Algo parecido pasa por estar en un ambiente artificial, encerrado
por productos de la industria. El resultado puede ser menos evidente,
pero hay una angustia, un disgusto que hace mal a la salud, en
lo mental y en lo físico. Siempre hace mal relacionarse
únicamente o demasiado con lo artificial, entre otras cosas
porque hace imposible o difícil tener la cantidad suficiente,
necesaria, de experiencia con la naturaleza.
El ser humano necesita tener experiencias con lo natural, con
lo viviente no humano, con lo que no es cuadrado, recto ni seco,
duro, sin vida (máquinas, edificios, pavimentos...), sino
curvo, húmedo, blando, flexible: plantas y pájaros,
flores, helechos, mariposas. Es necesario para todos, también
para los que creen que esas cosas no les interesan o les aburren
o les molestan, o que no las necesitan: están muy equivocados.
No se puede existir solamente con cemento, plástico, acero,
aluminio, vidrio, cerámica y pintura. Esto es evidente
en la comida, pero también sucede con la vista, el oído,
el olfato, el tacto, las emociones y la inteligencia. Hay experiencias
que son tan necesarias para la inteligencia y las emociones, para
lo espiritual y lo mental, como son para el cuerpo las vitaminas
y las proteínas; del mismo modo que estas sustancias no
están en las frutas de plástico, esas experiencias
no están en los edificios ni en las máquinas ni
los muebles.
Por todas estas consideraciones, que son hechos totalmente reales
y que todos pueden comprobar (no son nada mas que opiniones, ideas
personales o puntos de vista, son mucho mas que eso), es necesario
mejorar los objetivos de muchas personas. Muchos buscan únicamente
dinero y poder, sin tener suficiente en cuenta otras cosas. Pero
es necesario tener en cuenta TODAS las necesidades de la humanidad,
y no hacer nada que haga imposible satisfacerlas todas armoniosamente,
en sus proporciones necesarias. Hacer esto puede ser también
el mejor negocio. Una de las necesidades mas olvidadas en la actualidad
es la necesidad humana de estar con la naturaleza.
Por todo eso, es necesario usar todo el ingenio posible para
mantener en la existencia diaria, común y corriente, de
todas las personas, lo más posible de naturaleza. En cambio
se usa el ingenio para edificar y pavimentar lo mas posible, para
atraer y atrapar la atención con máquinas, carteles,
productos industriales, cosas artificiales, sin vida.
Por todas estas razones, cuando se hace una casa o un barrio,
es necesario mantener lo más posible el paisaje natural
originario (o reconstruirlo); hacerlo a propósito, conscientemente,
no por casualidad, no accidentalmente. Que la naturaleza llegue
hasta las casas y otros edificios, que toque las paredes.
Parques naturales en todos los barrios, y en cada jardín.
Para conseguir esto es imprescindible hacer una publicidad didáctica
buena y muy grande, entonces la naturaleza será apreciada,
deseada, y habrá mas felicidad y salud física y
mental en la gente.
Ricardo Barbetti, investigador,
asesor y educador en protección del ambiente