Mi nombre es Elena Belfiore, y formo parte de un grupo de vecinos
de la ciudad que intenta detener la construcción de las
torres mas altas de la ciudad en la Costanera Sur frente a la
Reserva Ecológica.
Me han pedido que haga una breve síntesis de la situación
en que se encuentran los terrenos conocidos como ex-ciudad deportiva
de la Boca, adyacentes a la reserva por su lado sur. Son aproximadamente
70 has. Adquiridas por I.R.S.A. en 1997 a un valor de 50,8 millones
de $ equivalentes a dólares en ese momento.
Hace escasos 2 meses la ciudad convoco audiencia publica para
evaluar el impacto ambiental que produciría la obra de
la urbanización Santa María del Plata. Piensan construir
3.000 unidades habitacionales, con una superficie de 715.000 m
cubiertos. El proyecto incluye 11 torres de 90 m de altura; solo
el 21 % del terreno será de acceso publico, los espacios
de agua privada van a ser casi del 93 %. Se diseñaron 8
islotes inaccesibles al publico para permitir esto. Hablamos sin
lugar a dudas de un barrio privado y exclusivo a escasos 5 minutos
de la plaza de Mayo.
Esta historia comienza en 1965 con una donación de 40 has.,
otorgada por ley nacional a Boca Juniors, con el único
fin de realizar obras para el entretenimiento y solaz de la población.
Se establecía que ante el incumplimiento por parte del
club de las condiciones acordadas; los terrenos debían
pasar a la municipalidad de Bs. As. Sin ninguna indemnización.
En el año 2002 tenemos un proyecto de barrio exclusivo
y aislado sobre 70 has. De terreno.
¿Cómo ocurrió esta metamorfosis? Se les ha
dado a todos una síntesis de la información que
tenemos: leyes, decretos, ordenanzas municipales etc. Yo no los
quiero abrumar ahora, pero les pido que lo lean; es un recorrido
interesante, expone como se paso de una sociedad que podía
creer en un proyecto común, al individualismo sin concesiones,
rapaz y excluyente.
Todavía somos muchos por suerte, a los que nos sorprende
que en el medio de la peor crisis económica y social, se
presente un emprendimiento de estas características en
la ciudad de Bs. As. Ni la oligarquía del 80, ni los conservadores
de la década infame fueron tan cínicos.
Hemos visto durante los últimos años como algunas
fabricas se transformaban en centros comerciales, pero la gran
mayoría se oxidaba y desaparecía. Era la modernización,
no importaba, el futuro laboral estaba en los servicios. Vimos
también el avance de intereses privados sobre los parques
y terrenos públicos; tampoco había que preocuparse.
Los ciudadanos transformados en consumidores, iban a pagar por
su esparcimiento y seguridad. En la actualidad no podemos pagar
ni la alimentación de nuestros chicos, que revuelven todas
las noches la basura. Puerto Madero es fuente importante de recursos
en ese sentido. Tal vez la idea es que este nuevo barrio también
colabore con sus desperdicios.
Si leen la sucesión de leyes y decretos sobre las tierras
de Boca Juniors. Verán como se llego a esto: nunca aparece
el funcionario que defienda los intereses del estado, debo aclarar
de todos, Boca no cumplió lo pactado, no importa, se le
extienden los plazos, se lo perdona y aun se lo premia. El patrimonio
de todos se puede vender entre particulares, es por ley del congreso,
los elegimos nosotros nos dicen, es legal. Nada es distinto ahora,
basta leer la audiencia publica del 12 de junio, se acercan solo
2 legisladores de la ciudad estando en juego 70 has. Alguno se
lamenta de la situación, pero no anuncia que intente hacer
algo. Los funcionarios de la secretaria de medio ambiente parecen
a cargo del proyecto urbanístico, ellos se ocupan de convencernos
de las bondades del mismo y de que no es posible hacer otra. No
aparece en nuestros gobernantes la voluntad de implementar políticas
que permitan la integración de la ciudad. Son las empresas
privadas las que marcan el rumbo, según sus necesidades
de lucro.
Podría agregar muchas cosas sobre este emprendimiento;
la localización es terrible, las torres a construir van
a recibir la polución de la central Costanera Sur en forma
directa, con varias chimeneas a menos de 200m.y a casi igual altura.
Dock Sur a escasa distancia; sabemos el peligro que representa.
El estado que supimos conseguir no cuida la salud ni de pobres
ni de ricos.
Se podría plantear el absurdo y la inmoralidad de que la
ciudad autónoma, financie la infraestructura necesaria
a un barrio cerrado de esas dimensiones, cuando miles de m cubiertos
de oficinas, negocios y viviendas se vacían día
a día por la crisis. Muchas cuadras de Bs.As. empiezan
a parecer una tapera, mientras más y más gente es
expulsada a la calle.
La situación de la ciudad es precaria, peligra la convivencia
futura. Las tierras que fueron donadas a Boca Juniors, deben volver
a ser patrimonio de todos y ser destinadas al esparcimiento publico.
Ese fue el objetivo y sentido de la donación inicial, y
debemos recuperarlo.
Exigimos a los funcionarios de la ciudad, que cumplan con su deber;
que es resguardar el bien común. No hay legalidad ni legitimidad
posible si se olvida esto. Gracias.