En la Ciudad de Buenos Aires, y desde hace mucho tiempo, lo
privado avanza sobre lo público en forma inexorable.
Nada ni nadie ha podido detener su avance. Los intereses económicos,
a través de sus más diversas manifestaciones,
se han llevado por delante la costa del río, los espacios
verdes, las veredas, y todo lo que encontraban a su paso, ya
sea por concesiones, por negociados, o lisa y llanamente invadiéndolos.
Hoy, con el proyecto de la Corporación Antiguo Puerto
Madero S.A. sobre la posible traza de la autopista ribereña
por la Reserva Ecológica Costanera Sur, los intereses
económicos quieren llevarse por delante la Constitución.
Mejor dicho, las constituciones. ¿Tendrán tanto
poder como para arrasar con la Constitución
Nacional y la de la Ciudad de Buenos
Aires a la vez?.
El ambiguo y abarcativo derecho a un ambiente sano, enunciado
en el Artículo 43 de
la Constitución Nacional, puede ser discutible para
algunos pero no para quien escribe estas líneas y para
quienes aún creemos en la carta magna.
Lo que es indiscutible es el Artículo
27 de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires
que, en su Capítulo 4 sobre Ambiente, habla de "la
preservación de los procesos ecológicos esenciales
y de los recursos naturales de su dominio; la preservación
del patrimonio natural; la protección e incremento de
los espacios públicos de acceso libre y gratuito; la
recuperación de las áreas costeras y la preservación
e incremento de los espacios verdes". El inc. 4, y para
desgracia de quienes apoyan este proyecto, va más allá
aún, e indica expresamente "la preservación
e incremento de .... zonas de reserva ecológica y la
preservación de la diversidad biológica".
La única zona de reserva ecológica en la Ciudad
de Buenos Aires es justamente la Reserva Ecológica Costanera
Sur.
A pesar de que todas las autopistas conducen al embotellamiento,
al decir de Antonio Brailovsky, no se pone en duda la necesidad
de una autopista que una -valga la redundancia- el sur con el
norte. El tema es por donde. Con este proyecto que atravesaría
la Reserva Ecológica no se preserva ni se incrementa absolutamente
nada. La Corporación Antiguo Puerto Madero S.A. habla de
la utilización de sólo el 15 % de la superficie
de la Reserva Ecológica, y que el proyecto agregará
13 nuevas hectáreas de espacio verde que, nadie duda, son
muy necesarias. Pero ésta es una sutil forma de desvirtuar
la realidad. Esta traza le roba a los habitantes de la ciudad
50 hectáreas de espacio verde, utiliza el doble de espacio
público que las otras trazas y además, agrega unos
cuantos kilómetros más de asfalto que los necesarios.
Respecto al supuesto menor costo de la traza por la Reserva Ecológica,
la Corporación Antiguo Puerto Madero S.A. obvia deliberadamente
el costosísimo túnel que hay que construir por abajo
del río argumentando que será pagado por la Dirección
de Puertos. Esto significa que lo pagaremos con nuestros impuestos.
Si se difieren costos a otros organismos estatales, el proyecto
la va a salir gratis a la Corporación y una vez más
el perjudicado será el contribuyente. La Corporación
puede y debe conseguir inversores para este proyecto. La Dirección
de Puertos sólo nos tiene a nosotros y a nuestros cada
día más magro bolsillos.
El verdadero motivo de esta alternativa tan poco conveniente
para la ciudad es que la traza original afectaría a los
comerciantes de Puerto Madero ya que se verán aislados
por la autopista. Esto no se pone en duda. El problema es que
le ofrecen a la Ciudad lo que ellos no quieren para sí
mismos. No se puede aislar a los clientes de los comercios pero
sí se puede aislar a los ciudadanos del verde, la naturaleza
y la costa del río. Vivimos en el mundo del revés.
Para colmo, la traza original es preexistente a la urbanización
de la zona y está en conocimiento de la Corporación
ya que es un proyecto de 1980 que fue adjudicado en 1984.
La Corporación Antiguo Puerto Madero es una sociedad cuyos
accionistas son la Ciudad de Buenos Aires y el Estado Nacional,
y que por origen y objeto debiera mejorar la calidad de vida de
todos los habitantes de la ciudad, y no hacer negocios o negociados
para sus clientes. Esto no es lirismo ecológico. Que un
organismo estatal anteponga los intereses económicos de
unos pocos al interés público es cuanto menos inmoral,
y que se pretenda valorizar lo privado sobre lo público,
inaceptable.
Federico Caeiro
El autor ha sido director de la Reserva Ecológica Costanera
Sur y de las comisiones de Ecología y Espacio Público
de la Legislatura porteña.
Fuente: http://www.andessur.com/expositores/121_FC/121_Letras/121_Conocido%20Desconocido/0804_autopista.htm
Pedidos de Informes
Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires
EL PODER EJECUTIVO DEBERA EXIGIR
A LOS RESPONSABLES LA PRESENTACION Y APROBACION, PREVIA A LA
EJECUCION DE OBRAS DE LA EVALUACION DE IMPACTO AMBIENTAL (EIA)
DE LA AUTOPISTA RIVEREÑA EN PARTICULAR EN LA PARTE AL TRAMO
DE PUERTO MADERO. 200200168
EL PODER EJECUTIVO INFORMARA
SOBRE LOS PLANES Y ESTUDIOS EXISTENTES RESPECTO A LA TRAZA Y
CONSTRUCCION DE LA TRAMA DE LA AUTOPISTA RIBEREÑA QUE CRUZARA
LA ZONA DE PUERTO MADERO. 200002233
EL GOBIERNO DE LA CIUDAD REQUERIRA
AL GOBIERNO NACIONAL (MINISTERIO DE INFRAESTRUCTURA Y VIVIENDA
DE LA NACION), INFORMES SOBRE SI HA RECIBIDO LA CARTA ENVIADA
POR EL SEÑOR ALBERTO L. GONZALEZ, PRESIDENTE DEL GRUPO MADERO
ESTE, EN LA QUE PROPONE QUE LA AUTOPISTA RIBEREÑA ATRAVIESE
LA RESERVA ECOLOGICA. 200001766
EL PODER EJECUTIVO INFORMARA
SOBRE LOS PROYECTOS EN EJECUCION Y A EJECUTAR EN LA ZONA DE
RETIRO Y PUERTO MADERO. 199903733
EL PODER EJECUTIVO INFORMARA
ACERCA DEL PROYECTO DE LA AUTOPISTA RIBEREÑA Y ENVIARA COPIA
DEL ANALISIS Y ESTUDIO EN PREFACTIBILIDAD REALIZADO POR LA CORPORACION
ANTIGUO PUERTO MADERO S.A. 199800477